19
FEB
2017

Los maestros y la recuperación moral

Los maestros son parte sustancial de nuestra reserva moral y pueden hoy hacer frente a 2 estocadas contra los principios básicos de convivencia humana y democrática. De un lado, la corrupción, que va desde las más altas esferas del poder hasta las mentalidades. De otro, la descalificación de la enseñanza de la igualdad entre niñas y niños.
Hoy se exige al docente centrarse en el rendimiento de matemáticas y lenguaje. Puntajes, bonos, estándares, clases modelo, etc. van enrumbados a este objetivo y copan sus esfuerzos. Pero es preciso hacer un acto de resiliencia que vincule los aprendizajes con lo trascendente. Urge priorizar la formación de 2 habilidades cruciales para la salud del país, reclamadas por M. Nussbaum: pensar de manera crítica y respetar al otro.
El Ministerio defiende la igualdad en el currículo. No obstante, son los maestros quienes juegan el partido. Son quienes pueden erradicar toda agresión a un estudiante por ser mujer, indígena, tener diferente orientación sexual o presentar discapacidad; los que pueden motivar a los varones a expresar sus emociones e incentivar a las niñas a ser valientes en lugar de ser princesas violentadas y fracasadas. Ningún padre quiere que su hija se vea impedida de destacar en matemáticas; menos aún que sea violada impunemente (77% de las víctimas de violencia sexual son niñas). Ninguna madre quiere que su hijo o hija sufra bullying por ser homosexual y los docentes pueden lograr que sea respetado. Pueden dar cabida al talento artístico que cultiva la sensibilidad y forja mejores ciudadanos. Los maestros pueden incentivar tanto a niños como a niñas a ser afectuosos, valerosos, honestos y fraternos.
El tema de la corrupción ya envuelve a la escuela. En los libros de historia tendremos 2 o más presidentes encarcelados, mientras que la instalación del “roba pero hace obra” mella la integridad ética de las nuevas generaciones. Requerimos maestros que enseñen por problemas y no por materias, como ya ocurre en Finlandia y España, motivando por ej. a usar las matemáticas para calcular cuánto dinero se puede recuperar de la corrupción.Necesitamos niños y niñas inmunes a la podredumbre moral y la mejor vacuna puede estar en manos de los maestros, protagonistas de la indispensable reforma cultural que hoy requiere nuestro país.