Date:January 26, 2018

Ansiedad y dependencia

Por Luis Miguel Saravia

1. Todo pasa todo queda. Quien ha leído la novela de Francisco Izquierdo Ríos Mateo Paiva, el maestro, puede tener una idea de las ansiedades del docente y las dependencias que lo atan en su afán de que sus derechos sean respetados. Una novela de los años 60 del siglo pasado. Hoy las ansiedades están marcadas por las exigencias del día a día de las vacaciones, que deben ser combinadas con temas familiares, profesionales y otros. El tiempo es lo que menos le sobra en una ciudad capital. La incertidumbre del próximo contrato, los resultados de una postulación para permuta, las solicitudes por devengados (si los tiene) y otras urgencias no le dejan el espacio disponible para pensar en un buen chequeo médico para él y su familia, para disfrutar de unos días de descanso sin las tensiones cotidianas. Si vive en zona rural, a lo enumerado debe sumársele tareas agrarias, o de ganadería, que son el complemento de sus ingresos. Amén de otras.

Ansiedades que se vuelven angustias. Angustias que se tornan emergencias que llevan a recurrir a “créditos a sola firma”, sin saber que trabajarán no sólo para vivir, sino para honrar la deuda contraída. Cautivos de su firma. Dependencia de un sistema educativo que siendo el “patrón” poco hace para que su servidor tenga tranquilidad y bienestar.

2. Gestión ineficiente. En la política del sector educación la bandera del anterior quinquenio y este ha sido una renovada gestión en todos los estamentos del sector. Pero vemos que se han hecho maquillajes en infraestructura y no se ha ido a fondo en la reforma de una gestión ineficiente.

Se ha informatizado parte de la gestión, pero se sigue con los papeles que llenar y firmar, se sigue con la asistencia para seguir el trámite porque si no el expediente no avanza, así esté todo computarizado. Se continúa con la firma de planillas que tienen que hacer los maestros jubilados todos los meses, aunque les depositen la pensión en una cuenta bancaria. Subsiste la burocracia compuesta por funcionarios de carrera que entorpecen el proceso con las viejas prácticas de la tarjeta, la recomendación, el favorcito, o la llamadita por celular para hacer una consulta fuera de la oficina y en horas de atención al público; o con la asistencia de un funcionario para que se “aligere” un trámite.

¿De qué sirven los concursos para proveer los cargos directivos si estos postulantes ya están contaminados con viejas prácticas? ¿Por qué no aceptan a profesionales de Servir para dirigir las oficinas/direcciones más importantes en todos los niveles? Existe mucha incompetencia y poca voluntad de cambio. Se cree que con capacitaciones superficiales que tratan de procedimientos antes que de política de servicio y desempeño, se cambiarán las cosas. ¿Dónde quedó la formación en la filosofía del servidor público?

El sector educación ha sido desde siempre el depositario de un funcionario poco preparado para el desempeño de una función que no es sólo registrar y tramitar sino velar porque los lineamientos de la política educativa se respeten y observen. Hasta hoy se sigue pagando una vieja deuda de clientelismo político, que fue copando plazas centrales del sector como pago de favores. La burocracia es cada día más frondosa. Quienes analizan estadísticamente el tema pueden contar con cifras actualizadas, que no mienten.

¿Hubo antes esto cuando se estuvo en la sede de Cavallini? ¿Qué ha sucedido con el nuevo local donde debería primar la racionalidad y eficiencia? ¿Es posible que se hayan olvidado de un auditorio y en cambio han diseñado unas “peceras” para reuniones que no resisten más de 30 personas?

La “romería” de docentes a la sede central en época de verano dice mucho de lo poco que se ha cambiado en la gestión del sector. Eso sí ya no se realiza investigaciones educativas para la toma de decisiones. Para qué sirven los informes que se elevan desde las regiones. ¿Alguien los trabaja y hace las recomendaciones pedagógicas y de gestión? ¿Los directivos no merecen una respuesta sobre el trabajo realizado, que les permita hacer los ajustes pertinentes para la mejora del proceso enseñanza y aprendizaje? Hoy se cuenta con el apoyo de la tecnología, pero es usada muy poco, pues un documento debe tener el visto bueno de las autoridades, si no, carece de valor. ¿Cuánto demora esto? ¿No se confía en los profesionales que deberían ceñirse a los lineamientos de la política educativa?

De los años 60 a la actualidad se han realizado cambios importantes en educación, pero poco se aprecia en el ser maestro como persona, como profesional. Todo gira en torno a modelos que encasillan la educación en busca de resultados materiales, fruto de la competencia entre iguales, pero inequitativo para un país diverso, intercultural. Como la letra de Cantares “Todo pasa todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar” Sensación que nos deja este ser maestro en el siglo XXI que trae tensiones entre demandas laborales y exigencias profesionales; entre el “trato preferencial” y la dependencia de padrinos (como antaño), para alcanzar un logro. El maestro pasa, no se cansa de hacer caminos, pero todos sobre la mar, pues su voz y su experiencia y esfuerzo no son valorados.

3. ¿Una carga más para los maestros? El día 22 de enero, El Peruano informaba “MINEDU FORTALECERÁ LA FORMACIÓN CIUDADANA EN ESCOLARES. El Perú apoyará programas de fundación de santo padre Convenio con el BID y Scholas Ocurrentes permitirá aplicar la metodología educativa. El ministro de Educación, Idel Vexler, le entregó al Papa Francisco una carta en la que manifiesta su intención de apoyar la implementación en el Perú de los programas que desarrolla la Fundación Scholas Ocurrentes en diversos países. Mediante ese documento, el Ministerio de Educación (Minedu) se compromete a incorporar la metodología de participación ciudadana de la Fundación Scholas Ciudadanía, desarrollada bajo el liderazgo del papa Francisco desde hace más de 20 años, cuando era obispo en Buenos Aires, y aplicada en más de 15 países.”

“El objetivo es promover encuentros con alumnos peruanos en los que apliquemos la metodología de Scholas, la cual, además, evaluamos incluir en el área de formación ciudadana y cívica”, sostuvo Vexler. Las instituciones diseñarán un plan de trabajo para asegurar la expansión de los programas de la fundación en el Perú con el financiamiento del BID. Además, semestralmente se elaborará un informe de evaluación con los resultados alcanzados y las actividades planificadas, que se entregará al Papa”.

Según lo publicado por la agencia Zenit.es, el 22 de enero, el ministro de educación, al hacer entrega la carta de intención al Papa le dice “Este es el acuerdo que hemos firmado para que toda ‘Scholas’ se desarrolle en el Perú. Le aseguro que esta obra suya la vamos a poner en práctica con los jóvenes.” El Papa respondió que se alegraba: “Le agradezco de alma porque vale la pena.” La Representante del BID, Viviana Cano entregó también su compromiso para continuar con el apoyo regional y una placa que será colocada junto al olivo de la paz que fue plantado en la escuela Alfonso Ugarte de Lima donde se realizó el programa ‘Scholas Ciudadanía’. (ZENIT.es, 22 enero).

¿Volvemos a encandilarnos con experiencias “exitosas” sin haberlas estudiado antes? ¿Por qué creer en todo lo que se ofrece sin que nuestros profesionales de la educación la estudien y opinen?¿No existen en el país experiencias como las de Fe y Alegría, por ejemplo que deberían apoyarse más, sin que cada año tengan problemas sobre las plazas de docentes que tendrán asignados. ¿Qué oferta esta experiencia más allá de ser una Fundación Pía Autónoma de Derecho Pontificio? ¿Qué resultados presenta más allá que la información dispersa que se ha dado? ¿Quién convocó a los alumnos en este mes de vacaciones? ¿Cuáles son las instituciones educativas elegidas para el evento realizado en el Alfonso Ugarte? En fin, muchas preguntas, pues ha sido una sorpresa, que el Papa tuviera un promotor que es el Presidente de la Fundación y no se haya conocido oficialmente nada. Sólo una información en la web del Mindeu escrita el día 19 de enero decía “En el encuentro, programado a la 1:35 p. m. en el Arzobispado Metropolitano de Trujillo, le entregarán al Santo Padre un informe con las conclusiones del trabajo desarrollado con sus compañeros de Scholas Ciudadanía. El documento contiene sus compromisos y propuestas de solución a dos problemas que más les preocupan: el centralismo de oportunidades y la discriminación. Por su parte, el ministro Idel Vexler firmará una carta de intención para apoyar la implementación en el Perú de la metodología y los programas de formación ciudadana que desarrolla la Fundación Scholas Ocurrentes en más de 15 países.”

Sin duda analistas estudiarán esta propuesta y la forma cómo se ha presentado. Consideramos que el Consejo Nacional de Educación debería dar una opinión. ¿Necesita la educación del Perú de nuevas “experiencias exitosas” en otras latitudes para aplicarlas vía nuestro sistema educativo? ¿Qué ajustes requerirá el currículo? ¿Lo que realizan nuestros docentes en sus instituciones educativas no merece ser valorado? ¿La educación ciudadana tiene recetas para aplicarlas y hacer brotar nuevas actitudes, valores? ¿Y la cultura? ¿Y la identidad nacional?

Finalizando recurro nuevamente a la novela de Izquierdo Rios “Mateo Paiva” Joven maestro normalista hijo de campesinos, que encarna nuevos valores sociales. Trabajaba en las pequeñas escuelas comunales de Hualca sin seguir los planes oficiales, rompía los viejos moldes tradicionales, prefería enseñarle a sus alumnos estar en contacto con la naturaleza y amarla. Los sacaba de las aulas para plantar árboles, flores y hacer su pequeño huerto escolar. Sin desconocer el programa oficial, se preocupaba mucho por los problemas de las comunidades, para los cuales buscaba siempre una solución. Para Mateo, era importante integrar a las comunidades con la escuela, para que ambas se unieran en la tarea de construir juntos su futuro. Existen muchos Mateos Paiva en las escuelas de los pueblos más alejados del Perú, anónimos para las autoridades, cumplidores de normas, directivas, cuyo trabajo muchas veces es ignorado y desestimado. ¿Por qué no se les reconoce y revalora? No basta una ley de reforma, es la reforma a fondo del sistema la que falta, sin interferencias ocasionales. “yo amo los mundos sutiles, ingrávidos y gentiles, como pompas de jabón.” …”Golpe a golpe, verso a verso”