Date:July 07, 2017

Discurso del asociado César Picón al recibir las Palmas Magisteriales 2017

Es un honor hacer uso de la palabra, en representación de mis colegas Amautas condecorados, quienes son personas destacadas en los campos de la Educación, la Ciencia y la Cultura y poseedoras de una hoja de vida con ricas trayectorias profesionales y académicas.

Nuestro agradecimiento por esta distinción a las instituciones que nos postularon, así como especialmente a la Canciller de la Orden de las Palmas Magisteriales, la señora Ministra de Educación, doña Marilú Martens.
Mis colegas Amautas y yo recibimos esta distinción con humildad, respeto y compromiso; y es nuestro propósito honrarla en lo que sigue de nuestro itinerario profesional y humano.
Como producto de los acelerados cambios sociales y tecnológicos que vienen experimentando las sociedades del tiempo en que vivimos, la Educación viene conquistando, en forma creciente, presencia en las agendas de todo país que aspira a un desarrollo sostenible y de mayor bienestar y oportunidades para sus habitantes.
En cualquier escenario, la educación debe experimentar cambios sustanciales en lo que se refiere a las formas de aprender y enseñar, los ambientes y recursos de aprendizaje, los técnicos y profesionales que hay que formar y los docentes con quienes hay que contar.
Un desafío para nuestro sistema educativo es trascender lo escolar y formal e ir a un sistema de educación abierta, con el enfoque del aprendizaje a lo largo de toda la vida, y con el soporte de una sociedad educadora y de una práctica social de diálogo y negociación política y cultural que permita superar conflictos y diferencias. Para ello es necesario diseñar, desde ahora, cuáles son los cambios posibles y cómo las políticas actuales deben responder a esos cambios.
Lo que hay que evitar es la crítica histórica que se hizo a la Educación referida a que siempre estuvo a espaldas del desarrollo económico, así como de otros tipos de desarrollo. Esta vez debe ir adelante y acompañarlos.
En el proceso de construir los cambios educativos en el país no estamos partiendo de cero. Hay en ejecución programas que deben sostenerse en el tiempo y sumar otros que son indispensables para que la Educación abra las puertas de nuevos conocimientos y nuevas tecnologías, así como brinde las competencias que permitan a la población económicamente activa adaptarse y formarse para desempeñar los nuevos empleos con la eficiencia y productividad necesarias.
La Educación es la principal herramienta de formación humana y ciudadana, de desarrollo humano sostenible y de desarrollo de una democracia consolidada. Invertir cada vez más en Educación es y será una de las más significativas inversiones económicas, sociales y culturales del país.
Los Amautas constituyen un potencial humano cuyos miembros, estoy seguro, estamos en la mejor disposición de cooperar, entre otras tareas, en la movilización de la inteligencia colectiva en apoyo al desarrollo educativo y nacional y en la identificación de las políticas educativas de largo plazo. De inmediato, en aquéllas que hagan del Bicentenario una oportunidad de nuevas realizaciones, sueños y esperanzas.
Hoy, 6 de julio de 2017, saludamos con afectuosos recuerdos a nuestros colegas, maestros y maestras de todo el Perú, y les pedimos fraternalmente que sean líderes pedagógicos y sociales en el proceso de construcción y consolidación de los cambios educativos, uno de cuyos propósitos es el mejoramiento continuo y acumulativo de una educación inclusiva y de calidad para el desarrollo transformador del Perú que queremos y de la educación que anhelamos para nuestros niños, jóvenes y adultos en la institución educativa y en los otros ámbitos de aprendizaje.