Educación ambiental y cambio climático

Por: Luis García Gutiérrez 

Justamente el Ártico es una de las mayores áreas (16500000 Km2) afectadas por el cambio climático, su deshielo hará liberar grandes yacimientos de gas y petróleo, producirá cambios drásticos en la fauna y flora marina y lo que es más importante traerá como consecuencia la reducción de un pulmón planetario.

Se abrirán nuevas rutas interoceánicas con grandes efectos en el transporte y turismo marítimo. Los conflictos entre países por apoderarse de las riquezas de esta gran área recién han empezado con el advenimiento de serios conflictos geopolíticos
Después de una relativa estabilidad de la temperatura entre los años 2014 y 2016, que causó optimismo en la comunidad internacional, las últimas medidas e indicadores apuntan a que la temperatura se está incrementando y a una velocidad inusitada, causando alarmas y pedidos por adoptar medidas drásticas y envolventes.

El último Informe del Panel Intergubernamental de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (IPCC) de septiembre de 2018, que tiene miras al 2040, prevé que el clima se seguirá calentando y ya suena ilusoria la meta de no pasar de un incremento de 1. 5º Celsius para el 2100 como se previó en la COP 20 en el Acuerdo de Paris (2015), porque todos los indicadores disponibles apuntan que para el 2040 se alcanzará una elevación de la temperatura de 2 grados Celsius.

Más aún, los investigadores del “Global Carbon Project” consideran que la emisión de CO2 crecerán alrededor del 2.7% hasta llegar a los 53.5 gigatones (un gigatón equivale a 1,000 millones de toneladas) lo que significará un récord histórico
Destaca, entre otros aspectos, el incremento de las emisiones del carbón, algo que se creía controlado, desde el 2013, se registraban caídas significativas, pero en el 2017 y 2018, su incremento ha repuntado. También desde el 2012 el incremento del petróleo ha crecido un 1% anual.

Las 5 principales organizaciones ambientales: Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BIRD Life y WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza), coinciden en que el clima del planeta se está calentando aceleradamente. Para la mayoría se superará el 1. 5º Celsius en el 2050 y otros más pesimistas sostienen que será una realidad para el 2040. Por eso últimamente se habla de una emergencia. El planeta está en emergencia ¡Y para actuar sólo quedan 12 años!

Los costos se multiplicarán exponencialmente
Esto económicamente representa que se superarán los 50 billones de dólares por costos de efectos negativos del cambio climático. Una suma impensable hace 10 años, lo que significa que el futuro del capitalismo (también financiero) estará ligado a los efectos del cambio climático.

Las externalidades, los costos ambientales, los subproductos marginales de la naturaleza, las estimaciones sobre el costo/beneficio del entorno ambiental, los comportamientos y prácticas ambientales de las personas y empresas, empiezan a cambiar las estimaciones y cálculos económicos en general.

Ya no se trata de un costo de 1% o 1.2% del PIB mundial. Sólo en Europa se calcula que llegará al 4.4%. Las estimaciones de costos son cada vez más gigantescas. Depende de lo que se mida o calcule pero todo hace pensar que sus dimensiones harán girar el curso de la economía mundial.

Lo que empezó con una simple brecha en el acorazado de la economía mundial, brecha que no era posible medir y calcular, ahora es un gran boquerón en la línea de flotación de este gran acorazado y es posible medirlo y estimarlo con mayor precisión
Los cálculos y los modelos para medir el incremento de la temperatura son múltiples y han proliferado rápidamente por la urgencia del peligro.

Van desde los más simples hasta los más complejos , destacan el” modelo de caja” para tratar flujos a través y dentro de mesetas oceánicas; “modelos adimensionales”; “modelos radio activos-convectivos”; modelos de balance de energía; modelos de sistema terráqueo de complejidad intermedia; “modelos de clima global” (GCM); “modeladores climáticos” (Wikipedia) y otros últimos que tienen que ver con la nanotecnología y la física cuántica aún más complejos e “ilógicos” porque son milimétricos, toman las partículas aún más pequeñas que los átomos y se basan en la superposición de planos a la vez (la ubicuidad es posible) y la incertidumbre porque basta que “mires” la naturaleza, ya la estas modificando; estos últimos instrumentos van a revolucionar las formas con que se miden los impactos y los efectos.

Todo esto combinado con las mediciones directas y clásicas de contar y relacionar los anillos de los árboles; de medir las gotas de vapor de hielos a grandes profundidades, del permafrost; de calcular la cantidad de oxígeno de las algas en aguas profundas; y últimamente científicos del Instituto Holandés para la investigación del mar (NIOZ por sus siglas en inglés) y la Universidad de UTRECH, países bajos, han logrado desarrollar un nuevo indicador (proxy) para medir desde la antigüedad los niveles de CO2, utilizando la molécula orgánica, fitano, un producto de la clorofila en las algas fósiles en las profundidades del mar y han revelado trazas de 300 a 500 millones de años de cambio climático.

También están los protocolos como el de ISO (Organización internacional de estandarización) y estándares desarrollados por el Instituto de Recursos Mundiales (WRI) en conjunto con el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo (WBCSD)
Para efectos prácticos, tomemos lo que dice la NASA (National Aeronautics and Space Administration) conjuntamente con la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica) “El 2017 fue uno de los años más calurosos de los que hay registro”.

En contra de lo previsto porque el 2017 registra el fenómeno opuesto “LA NIÑA” que se presenta con temperaturas más bajas, este 2017 alcanza temperaturas récord.

Véase la figura 01

Nota: Los años con los efectos de El Niño se estimaron con base en el índice multivariado ENSO para valores superiores a 0,5 de diciembre del año previo a febrero de ese año.
Fuente: NASA; años con El Niño según NOAA

Ambas administraciones “utilizan mediciones de temperatura de estaciones climáticas en tierra y en el mar (Google Alerts El País – Henry Fountain, Jugal K Patec y Najda Popovich – 22 de enero de 2018), Sus análisis son compatibles entre sí, pero difieren cuando se trata de medir la temperatura en el Ártico. “En el método de la NASA, la región tiene mayor influencia en el promedio general” (Id.)

Actualmente (diciembre 2018), en la reunión de la COP24 en Katowice – Polonia, se precisa: que el aumento de emisiones hace peligrar los objetivos del Acuerdo de Paris. El último Informe del Panel científico de la ONU, insiste en que solo tenemos un margen de 12 años para evitar que la temperatura aumente más allá de los objetivos porque hay que tener en cuenta que ya se registra que ha subido 1.1 grados realmente.

El Informe provisional de la OMM (Organización Meteorológica Mundial) sobre el estado del clima 2018 a disposición de la COP 24, informa que “en los últimos 22 años se han registrado los 20 más cálidos y son los cuatro últimos, los más calurosos”.

Esto coincide con el Informe Especial del IPCC de Oct/18, que “señala que la temperatura media mundial durante el decenio 2006 – 2015 fue 0. 86º C más alta que la era pre-industrial (1850 – 1900). El aumento medio con respecto al mismo período de referencia, en el último decenio (2009 – 2018) fue de aproximadamente 0. 93º C, y en los últimos cinco años (2014-2018) fue de 1.04º C, todo lo cual confirma el creciente incremento de las temperaturas”.

La secretaria general adjunta de la OMM, Elena Manaenkova afirmó “ cada fracción de grado de calentamiento tiene repercusiones en la salud humana y el acceso a los alimentos y el agua dulce, en la extinción de animales y plantas y en la supervivencia de los arrecifes de coral y la vida marina . Asimismo, tiene repercusiones en la productividad económica, la seguridad alimentaria y la resiliencia de nuestras infraestructuras y nuestras ciudades. Afecta también a la velocidad de fusión de los glaciares y el suministro de agua, así como al futuro de las islas de baja altitud y las comunidades costeras”.

Cada fracción de grado importa porque contribuye al calentamiento global

Es un hecho entonces que el clima se sigue calentando y que sus repercusiones económicas harán cambiar la economía mundial. Mientras que antes se discutía sobre la relación directa entre el cambio climático y la proliferación de huracanes e inundaciones de alta intensidad, hoy la probabilidad de tal relación es cada vez mayor y es indiscutible en el tema del deshielo de los glaciares, incremento de la subida del mar y destrucción de los arrecifes de coral.

En realidad, el giro económico ya ha empezado con la economía de transición energética y la economía circular que promueve Reutilizar, Reparar o Reciclar residuos para reducir su impacto en la naturaleza. Más allá de estos clásicos (Reducir, Reutilizar y Reciclar) ahora se habla de las 10R: Rediseñar, Reflexionar; Rechazar; Reducir, Reparar, Reutilizar; Reciclar, Reclamar, Redistribuir y Regular.

Pasar de una economía basada en los productos fósiles a otra sustentada en lo no fósil, es un paso de gigante que ya se ha iniciado con la producción de última generación de energías renovables, eólica, solar fotovoltaica y térmica, geotérmica, de utilización de mareas marítimas, mini hidráulica, plataformas y mecanismos de captura de carbono y promoción de la eficiencia energética.

Parques solares, parques eólicos y producción a gran escala de coches eléctricos ya es una alternativa real. Por eso, el siguiente capítulo plantea la importancia de la transición energética. (…)