Educación Sexual sí: En su oportunidad y su lugar

Por: Manuel Valdivia

Se ha levantado una grita hipócrita contra el texto de Desarrollo Personal, Ciudadanía y Cívica (en particular contra el contenido del enlace a Internet, en donde se habla del coito anal, y, de paso, contra el enfoque de género). En respuesta, se escuchan voces favorables al texto.

Estoy lejos, muy lejos de la posición retrógrada de algunos frente al asunto, pero tampoco estoy entre los defensores. ¿Por qué? Porque, sencillamente pienso que el libro de Desarrollo Personal, Ciudadanía y Cívica (DPCyC) no era el mejor lugar para tratar el asunto aquel de una modalidad del coito, visto, como está, desde una perspectiva fisiológica.

Foto: CIISSS UPCH

¿Dónde debía ser tratado el tema? Pienso que el área de Ciencia y Tecnología (CyT) era un mejor marco. En esta área era posible tratar, grado a grado, el tema de la sexualidad humana (la parte anatómica, las pulsiones de la pubertad y sus causas hormonales, los cambios físicos, la maduración sexual, el proceso de reproducción, la higiene y la conservación de la salud genital, etc., etc.,) y así era posible llegar al tema del coito, y todo esto mirado no solo con ojos de la anatomía y fisiología sino en el marco de la vida social, de los lazos de la pareja, de la ética relacionada con asuntos tan vitales, etc. Y en varios momentos de la escolaridad podría haber un divortium aquarium, y ciertos temas podrían ser tratados en el área de DPCyC y otros en CyT.

¿Se podría? No. No se podría, porque el área de Ciencia y Tecnología no tiene ni un resquicio donde introducir el tema. La segunda competencia del área es enunciada así en el Programa Curricular (2018):

“Explica el mundo físico basándose en conocimientos sobre seres vivos, materia y energía, biodiversidad, Tierra y universo”.

Entre los desempeños del área se hace alguna especificación de lo que debe ser tratado en cuanto a los seres vivos. Copio los enunciados, que aparecen en varios grados del programa curricular de Educación Secundaria: “estructuras reproductivas de los seres unicelulares”, “transmisión de caracteres de progenitores a descendientes mediante los genes”, “la reproducción de las células y el proceso de gametogénesis”, “proteínas y cromosomas”, y pare de contar. ¿El organismo humano? ¿Los sistemas –digestivo, respiratorio, reproductivo, etc.- su funcionamiento, su papel en la vida humana, su higiene y conservación? Nada, porque el gran tema “Salud humana” ha sido absolutamente omitido, pese a que este campo está considerado por la UNESCO junto con los otros cuatro que he mencionado arriba como parte de la competencia.

Como el Poder Judicial ha reconocido como positivo y necesario el enfoque de género, asumido desde la Constitución, la actual gestión del MINEDU podría hacer una revisión de los programas curriculares de manera que muchos puntos sean tratados con este enfoque, con la extensión, profundidad y lugar que le corresponde. Uno de ellos el de la sexualidad, que debería estar si se consigue recuperar el tema de la salud humana.