El mensaje oficial y los desafíos iniciando el año

Por: Luis Miguel Saravia

1. Mensaje. La comunidad educativa espera que este domingo 11 de marzo las palabras del Ministro de Educación sean francas y sinceras. No palabras para la ocasión. El mensaje debería ser reflexivo, pedagógico.

No quisiéramos escuchar un mensaje atiborrado de números, estadísticas y con el común denominador triunfalista, que no se comprende cuando la vivencia cotidiana nos indica que no es así

El mensaje debería ser alentador y mirando en prospectiva de los nuevos retos que deberemos afrontar los educadores para sintonizar con los cambios que avizora la cuarta revolución industrial. Nuestro país tiene un abanico de tiempo y retos. No todas nuestras regiones avanzan como todos deseamos. No por falta de talento, sino por falta de visión y voluntad política.

La historia de la educación peruana nos ofrece un variado matiz de formas de educar dentro de los niveles considerados en el sistema educativo nacional. Un currículo no puede ceñirse a creencias religiosas, ni a tendencias que determina el mercado, sino a nuestra idiosincrasia. Por ello el currículo debe rescatar su flexibilidad y versatilidad para adaptarse a los nuevos tiempos y no a ideas estrechas y manipuladas por intereses confesionales. Así como antaño y hasta hoy recordamos y rescatamos la escuela de Encinas, las experiencias de Portugal Catacora, recuperemos la experiencia que desarrolló en educación inicial Emilia Barcia Bonifati, maestra loretana, que inspiró y desarrolló la educación de la primera infancia y que la diseminó a nivel nacional. Ella y ellos rompieron paradigmas y desarrollaron el currículo tomando los lineamientos generales y no volviéndolos dogmas en manos de docentes profesionales de la educación y de directores con autonomía en sus centros educativos. Así surgieron y consolidaron experiencias que respondieron a las expectativas de nuestras comunidades. ¿Por qué olvidarnos de la historia y de las experiencias?

El ministro Idel Vexler debería dar un mensaje positivo y con propuestas para el año escolar

2. La realidad. Abundante información hubo estos días sobre infraestructura educativa. El 5 de marzo una información del Minedu nos decía “Más de 500 colegios públicos serán entregados este año en todo el país” (Minedu, 05.03.18). Es parte del llamado plan de modernización de la infraestructura educativa que ejecutada por el Minedu directamente o mediante transferencias económicas a los gobiernos regionales y locales. Al día siguiente un diario anunciaba: “Año escolar 2018: los colegios a prueba” Desarrollando la nota sabemos que sólo el 24% de las edificaciones escolares se halla en buen estado, mientras que el 46% tiene que ser reemplazada por completo, En tanto, el 18% requiere de algún tipo de reforzamiento, y el 12% necesita alguna modificación en su estructura frente a sismos. (El Comercio, 06.03.18) Lo impresionante es que “Las instalaciones obsoletas se encuentran en mayor proporción en Cajamarca y en la sierra sur (Ayacucho, Apurímac y Puno), donde el porcentaje de edificaciones en pésimo estado supera el 60%”. Y se agrega: “En las zonas de la costa y de mayores ingresos (como Tacna, Moquegua o Ica), la cifra bordea el 30%. Por otro lado, los resultados del último censo educativo muestran que la proporción de locales escolares que cuentan con todos los servicios básicos (agua, electricidad y saneamiento) descendió en el último año, de 44% (2016) a casi 40% (2017), registrando su primera caída –y su nivel más bajo– desde el 2010.” (El Comercio, 06.03.18). Una realidad que se evidencia todos los años y como siempre la promesa de avanzar en atender las urgencias. Pero los calendarios son testigos que las palabras se las lleva el viento cuando no existe voluntad política y menos compromiso real con una realidad que se relaciona con la educación de las nuevas generaciones de peruanos. Ellos tienen tanto derecho como los empresarios y banqueros. ¿Dónde se perdió la voluntad política y se dejó de lado la palabra empeñada?

Si de cifras se quiere hablar aquí tenemos las que un medio publica “De acuerdo con el Ministerio de Educación (Minedu), el déficit de infraestructura educativa bordea los S/. 100 mil millones, cifra que representa siete veces el presupuesto total del sector previsto para este año (S/14.232 millones), y cinco veces más del gasto de capital en educación durante los últimos cinco años (S/20.000 millones). El 72% del déficit actual se requiere solo para asegurar las condiciones básicas en seguridad y funcionalidad de los colegios ya existentes; mientras que el 21% debe ser invertido en la construcción de nuevos planteles para cubrir la demanda insatisfecha, así como la proyectada en los siguientes años. Las regiones que presentan una mayor brecha de inversión en infraestructura educativa son Lima y Cajamarca (S/10.000 millones), Puno (S/7.083 millones), Piura (S/6.868 millones), Loreto (S/6.534 millones) y Cusco (S/6.253 millones). En Moquegua, Madre de Dios y Tacna se observa el menor déficit, con niveles por debajo de los S/500 millones. (EL COMERCIO, 07.03.18).

Los reportes sobre este tema y por el propio ministro Vexler indican que el sector está casi paralizado. En otros, realmente preocupa que se invite a directores y docentes a un curso virtual sobre currículo nacional y la dirección digital no responde, se cuelga; o cuando se ingresa, se dice que la ficha es para directores. ¿Se imaginan lo que ocurre en provincias con una señal que ofrece y cobra por 4megas y solo proporciona 2 megas? ¿No lo sabe el Ministro? Sobre currículo nacional, es bueno informar que la Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte Suprema del Poder Judicial (PJ) dejó al voto las apelaciones interpuestas por el Ministerio de Educación (Minedu) y el colectivo Padres en Acción (PEA) sobre la sentencia que anuló parcialmente el enfoque de género en el Currículo Nacional de Educación Básica. En un plazo máximo de 30 días, el juzgado. deberá emitir su voto. Según el PJ, la votación “pondrá fin a este caso en el fuero de la justicia ordinaria”. Es decir, definirá el destino del currículo escolar: si se revierte la anulación parcial del enfoque, si esta se refrenda o si se elimina la guía en su totalidad.(El Comercio.07.03.18)

3.Perspectivas. Es preocupante que en el Programa Ama LLulla, el presidente de la República opine que en educación vamos bien y se han tomado las medidas para que siga la reforma educativa. Preocupante por decir lo menos sobre los 2 minutos que le dedicó al tema. Al parecer estaba “maravillado” por la exposición de materiales que hizo el Minedu -Ministro Vexler de guía- en el patio de Palacio de Gobierno. Qué distante de lo que se ha podido reportar en el punto anterior. El día 07.03.18 El Peruano informa, entre otras declaraciones del Ministro Vexler, según el último reporte del Minedu actualizado al 5.03, que las 26 direcciones regionales de educación recibieron la totalidad de materiales, lo que corresponde a 221 unidades de gestión educativa (UGEL) de todo el país. Se precisa que el último fin de semana llegaron a las 5 unidades de gestión que faltaban: las de Putumayo (Loreto), Pichari-Kimbiri-Villa Virgen (Cusco) y Tarma, Rio Tambo y Pichanaki (Junín). Además, el último fin de semana llegó a las últimas 5 unidades de gestión educativa el material educativo que faltaba. En este grupo se encuentran la de Putumayo, en Loreto; la de Pichari-Kimbiri-Villa Virgen, en Cusco; y las de Tarma, Río Tambo y Pichanaki, ubicadas en Junín. El problema se presenta cuando las UGEL no puedan enviar a las instituciones educativas el material porque no tienen recursos, ni las instituciones educativas para recogerlo. Es un mal endémico, que esperemos se solucione algún día.

Es necesario que en este nuevo año se piense y se proponga que el presupuesto para educación salga del pernicioso 3.9% del PBI y se aspire a la cifra que tienen Bolivia (6.2%) o Ecuador (4.3%) ¿Es mucho pedir? Pero de eso ni una palabra. Eso indica cierto conformismo que viene haciendo mucho daño a la educación peruana. Deseamos que se proceda con equidad y no con ánimo político solamente.

El tema de contenidos a desarrollar es muy importante. Estamos uncidos a un currículo obsoleto que no genera nuevos conocimientos, tampoco desarrolla temas relacionados con humanidades, pero sí le presta eco a la moda “formar emprendedores” para que puedan insertarse en el mercado. Qué de formación ciudadana, de formación del sentido crítico. De valores democráticos. De otro lado, dependiendo de la institución educativa, se hacen esfuerzos notables o se abandonan las tareas educativas. El estar inertes hace que surjan distractores como el que ha creado la palabra “género” puesta en el currículo. Esto nos pone de espaldas al progreso de la educación que ya lo acepta en buena parte del mundo.

Es una pena, pero hay que decirlo, no tenemos perspectiva educativa. Se ha perdido la iniciativa y nos refugiamos en lo material y aquello que nos presentan como exitoso. Daniel Macera (Día 1 El Comercio, 06.03.18) citando a Oscar Caipo nos recuerda una gran verdad: “Si bien el sector educación tiene muchos indicadores a través de los cuales puede ser analizado, los tres componentes principales (docencia, infraestructura y currículo) están en un estado lamentable.” “El 64% de los colegios requiere ser sustituido, los docentes no están bien preparados ni remunerados y el currículo es obsoleto,” En cuanto a inversión por alumno en 2016 fue de US. 835, según MINEDU. En los países desarrollados es de US. 8,000.

A esto hay que agregar que el Perú se comprometió a garantizar educación inclusiva, equitativa y de calidad, como lo indica la Agenda 2030.

Esperemos que el mensaje sea propositivo y en perspectiva de una sociedad que invierte en la formación de sus ciudadanos y no sólo del mercado. Es la hora de hablar claro.