Date:May 19, 2017

El precio de la dignidad

Uno de cada 5 peruanos es pobre (6 millones) y de ellos 1 millón son pobres extremos. Otros 12 millones son vulnerables, estando en riesgo de volver a caer en la pobreza (ganan menos de mil soles). El mapa de la pobreza económica se superpone al de la pobreza educativa: las regiones de menor pobreza son las que tienen mejores resultados de aprendizaje y la brecha rural-urbana social y educativa es muy grande. Veamos tres casos.
En un polo está MOQUEGUA con los mejores resultados de aprendizaje, menos de 1% de pobreza y menos de 0.4% de pobreza extrema.Exhibe logros para el 70% de estudiantes (lectura) y para el 54% en matemáticas. A nivel rural 40% de estudiantes tienen logros en lectura y 20% en matemáticas (2º Prim).
En el extremo tenemos a LORETO con los peores resultados de aprendizaje, la tercera parte de su población en pobreza y 10% en pobreza extrema. Sólo 18% de estudiantes tiene logros en lectura y 12% en matemáticas. En el campo es una tragedia: 5% de estudiantes rurales tiene logros en lectura y 4% en matemáticas. Sólo 5% de estudiantes con lengua asháninca tiene logros en lectura en regiones de la selva.
AYACUCHO tiene similares índices de pobreza que Loreto y ha logrado resultados educativos encima del promedio nacional: 52% en lectura (52%) y 47% en matemáticas. Pero a nivel rural la brecha se mantiene: sólo 25% de estudiantes tiene logros en lectura y 28% en matemáticas. La brecha en lengua es mayor: 16% de estudiantes quechua hablantes consigue logros en lectura.
La población pobre tiene menor nivel educativo. Más de la mitad tiene sólo primaria o es analfabeta. Dos de cada 10 carece de seguro de salud y la mayoría tiene un empleo informal. La alerta grave es que si persiste la desigualdad quienes logren salir de la baja calidad, podrían volver a caer en ella. La mejora de Ayacucho es en las cifras promedio. Si escarbamos más, la desigualdad la desmiente y amenaza. Además, sus avances se han logrado con arduo entrenamiento para el 2º Grado y no se dan en otros grados. La mejora sostenida de calidad requiere una intervención estructural integral y no sólo entrenamiento focalizado. A nivel macro hoy se plantea los límites de los programas focalizados asistenciales y la necesidad de una real redistribución de ingresos.
Cerrar brechas es el único camino para disminuir de manera sostenida la pobreza y lograr un país con bienestar y dignidad.