Eliminan el concepto de género

Por: Manuel Iguíñiz Echeverría

El mes de mayo se aprobaron los “Lineamientos para la Gestión de la Convivencia Escolar, la Prevención y la Atención de la Violencia Contra Niñas, Niños y Adolescentes” por Decreto Supremo suscrito junto al Presidente de la República, por el Ministro de Educación y la Ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables.

Merece destacarse y valorarse conceptos sobre la educación, que, destinada a lograr la formación integral de los y las estudiantes ”requiere un contexto de relaciones interpersonales armónica, satisfactorias y seguras”, y “en función de los aspectos motivacionales, actitudinales y emocionales.”

Este enfoque se distancia de la educación vista como rendimientos en pruebas estandarizadas, donde sólo valen los aspectos cognitivos, y no los arriba mencionados, e incluye a todos los actores de la institución escolar. Apreciamos también que según la norma la convivencia fortalece “las relaciones sociales, el ejercicio de los derechos humanos, el rechazo de toda forma de violencia y discriminación,” así como para la consolidación de un clima escolar de buen trato que favorezca el logro de los aprendizajes y el desarrollo integral de las niñas, niños y adolescentes.

Foto: Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación – Chile

Más aún, hay que valorar se asocie la gestión a una convivencia escolar que logre ser democrática, lo cual contempla cambios en las personas y en la cultura institucional orientadas, mas bien, en la búsqueda de una sociedad pacífica y una ciudadanía con el pleno ejercicio de sus derechos y responsabilidades.

Los lineamientos señalan que su finalidad es: “Establecer las directrices de orientación para la gestión de la convivencia escolar, la prevención y la atención de la violencia contra niñas, niños y adolescentes en las instituciones educativas, a fin de aportar al desarrollo integral de las y los estudiantes en entornos escolares seguros y libres de violencia, y a la consolidación de una comunidad educativa que ejerza con plenitud sus derechos y responsabilidades.”

Como se indicó, el extenso desarrollo de los lineamentos incluyen y enumeran las diversas formas en que se ejerce la violencia, aporta orientaciones pedagógicas, asigna responsabilidades a los actores y aporta también elementos instrumentales y operativos.

A cuenta de mayores análisis y comparaciones con normas vigentes, queremos expresar el desconcierto ante la desaparición de uno de los enfoque transversales del Currículo Nacional de la Educación Básica y su modificatoria, el Enfoque de Igualdad de Género, reemplazándola por Enfoque de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. ¿Esta formulación asume la diversidad de las personas? ¿Incluye la diversidad de orientación sexual? ¿Reconoce las desigualdades, violencia y dominación que provienen de las diferencias que el enfoque de género ha venido resaltando con mucha lucidez?

Más aún, desparecen el concepto de género mismo y el de mujer. No aparece por tanto en el Glosario incluido en la norma. Solamente aparece el concepto en el título de alguna de las normas enumeradas, en la Base Normativa, en el nombre de algunas instituciones, o programa preexistente.

El enfoque de género es una perspectiva que coincide con los conceptos que hemos retomado de la propia norma. Se ubica en
la misma perspectiva humanista y democrática. En el marco de relaciones sociales, de cultura y relaciones cambiantes en la historia, por tanto no exclusivamente biológicas. Además de los compromisos internacionales asumidos por el Estado Peruano en materia de lucha contra la discriminación y la violencia de género.

Se piensa que se beneficia la lucha por erradicar la violencia y discriminación contra niñas, niños, adolescentes, abstrayendo, que muchas de ellas se producen a causa de su condición de mujeres. O sea diferencias de género. Las relaciones sociales en la escuela tradicional y muchas veces en la familia reproducen las relaciones patriarcales de dominación sobre la mujer y lo femenino. Relaciones que confunden la responsabilidad primera de los padres como educadores de sus hijos, con la ausencia de derechos por parte de niñas, niños y adolescentes. El enfoque transversal de género es parte del currículo de la Educación Básica, que tantas instituciones han respaldado, pues es indispensable para comprender las causas de la violencia y la vía de una convivencia sana entre los ciudadanos y ciudadanas que buscamos formar en la escuela.