Date:February 18, 2019

La Evaluación en el tapete

Por: Luis Miguel Saravia

1. ¿Vuelta la mula al trigo?  Dijimos en el artículo anterior que nos preocupaba la ausencia de una política educativa marco y no hacerla pasar por una “colcha de retazos”. Triste impresión dejó un conductor de TV al dejar en evidencia que los temas educativos se tratan de manera superficial -coyuntural, estacional- que de tanto “manosearse” en las redes sociales se vuelve parte del estilo de “comunicación farándula”. El interlocutor que tuvo, es un experto que aportaba contenido, pero pareciera que al conductor solo le importaba sacar partido de la nota y no informar a fondo.

El ministerio de educación ha comunicado que la evaluación de los estudiantes de secundaria va a ser cualitativa, y la escala será igual a la de primaria e inicial (AD,A,B,C), pero lo ha hecho de una manera tan confusa, desordenada e ineficiente que causa mucha confusión. La información la hemos conocido a través de los medios, y no por un comunicado del ministerio de educación. En este artículo hacemos un recuento de la forma como ha aparecido la información en la prensa.

Notas periodísticas el 31 de enero decían “Ya no usarán las notas de 0 a 20 en más de 14 mil colegios públicos y privados, según Minedu. Quienes tengan más de tres áreas en Logro Inicial no pasarán de grado.” (LA REPÚBLICA, 31.01.19).Una versión de Andina proporciona una visión más amplia de la entrevista a la viceministra de gestión pedagógica: “Minedu: así será calificación por competencias en secundaria”

El lunes 11.02 hemos leído titulares como “Gobierno retrocede: evaluación de estudiantes de secundaria con letras será gradual” (GESTIÓN, 11.02.19) Otro diario llamaba la atención con el siguiente sub titular y titular: “Polémica: Expertos habían criticado apuro en la implementación. Minedu no aplicará este año nueva escala de calificaciones” (EL COMERCIO, 11.02.19) y otras en el mismo sentido como “Este año arranca calificación con letras en 1ero de secundaria: ¿cuándo se sumarán los demás grados?”, “El Minedu explicó que dependiendo de la aceptación de los estudiantes del primer año al nuevo sistema de calificación se harán “ajustes”.

2. Concepto en “juego”. No es el momento de comparar las concepciones de evaluación que se tiene en las diversas disciplinas. Sólo una llamada de atención para educación ante idas y contramarchas: en los equipos interdisciplinarios que trabajan en la propuesta debería primar el enfoque educativo de la evaluación y la comunicación pertinente. Ellos saben de los tiempos, de la comunicación del lenguaje a utilizar. Por lo publicado -de a pocos- de qué trata el anuncio del 31 de enero, existe confusión, cuando no indiferencia, y un real desconocimiento del enfoque educativo de la evaluación para el nivel secundario. No es posible que la comunidad educativa se vaya enterando por lo que informen o comenten los conductores de los programas en los diversos medios. Además, cuando la comunidad quiere documentarse, se encuentra con que la norma pertinente no ha sido publicada. Por ello ante el anuncio de capacitación cabe preguntarse ¿sobre qué documento se viene capacitando a los docentes de secundaria y a los directores, como dijo el ministro?

Tratando de “armar” la información sobre evaluación de secundaria a partir de lo publicado (recién el 11.02.19 se han publicado las RVM N° 024-2019-MINEDU (DESCARGAR ANEXOS: R. VM. N° 024-2019-MINEDU (.PDF) firmada el 08.02.19) y RVM N° 025-2019-MINEDU, firmada el 10.02.19, nos debemos remontar a fines de enero pasado cuando el país se informa que desde el presente año las notas de los estudiantes de secundaria de colegios públicos y privados se expresarán en letras LMS (Logro Muy Satisfactorio) LS (Logro Satisfactorio) LB (Logro Básico) y LI (Logro Inicial), de acuerdo con la evaluación por competencias, al igual que ya ocurre en inicial y primaria con otra nomenclatura (AD, A, B y C). Sin embargo, dado que esta escala de calificación ha generado en el imaginario de la gente la idea de agrupar a los alumnos en “destacados”, “buenos”, “regulares” y “malos”, las libretas de notas tendrán precisiones en el pie de página (La República/El Comercio, 31.01.19).

Tratando de fundamentar esta decisión, la representante del ministerio de educación expresan que esta medida permitirá a los padres conocer al detalle los avances de sus hijos en el logro de las competencias. Expresa además que la evaluación para educación secundaria forma parte de la implementación del currículo escolar, que ya rige en inicial y primaria. Pero, ¿en qué consiste? En las libretas, los maestros calificarán los 11 cursos en cuatro escalas, con las letras de la manera indicada, con frecuencia bimestral o trimestral. En la parte inferior del documento habrá un cuadro que detallará el significado de estas escalas, así como la medición por competencias. Estas últimas están referidas a los saberes, capacidades y aptitudes aplicadas por los escolares en la resolución de problemas reales y de su vida diaria. Así, por ejemplo, en Comunicación, las competencias estarán referidas a la producción de textos, expresión oral, pensamiento crítico y otros.

Si tomamos la nota de ANDINA (31.01.19) encontraremos algo parecido: “En la libreta se seguirán usando los calificativos que están en el Currículo Nacional, que son AD, A, B y C, pero no queremos que esto se traduzca en buenos, malos o regulares. Por eso, este año se dirá en qué nivel de logro se encuentra esa competencia que estoy evaluando”, aseguró a la la viceministra de Gestión Pedagógica, Susana Helfer. Explicó que, al evaluar las competencias, si el estudiante obtiene una C en comprensión lectora significará que está en un Logro Inicial (LI), si está en B será Logro Básico (LB), si está en A será Logro Satisfactorio (LS) y AD significa Logro muy Satisfactorio (LMS).

La nota de Andina es extensa y pretende abarcar toda la presentación del anuncio importante que realizó la vice ministra, pero sentimos que se queda en lo normativo técnico y no aborda pedagógicamente lo sustantivo del cambio. En este cambio, el interlocutor principal es el docente que tiene una concepción académica de lo que es y significa la evaluación. Aquí lo importante es señalar -como en inicial y primaria- que la evaluación educativa es aprendizaje y en tanto en cuanto se realice desde esa perspectiva también es formativa. Evaluación y aprendizaje interactúan dialécticamente en un mismo proceso. Lo importante que se debe saber es que mediante la evaluación el sujeto de la educación debe aprender con ella y a través de ella. La intención de la evaluación educativa es formativa, que no es igual a calificar.

Foto: El Comercio

Las notas difundidas por los medios no han sido claras. La presentación de esta evaluación para secundaria no puede hacerse en una entrevista periodística. La educación no es un tema de coyuntura sino algo fundamental en el sistema educativo y los primeros que deben ser convocados son los docentes y también la comunidad educativa. Algo que denota cierta irresponsabilidad es dar a conocer esta modificación a la evaluación de educación secundaria sin contar con la norma pertinente. ¿Por qué no ser transparentes en lo que significará el mejoramiento de la educación y formación de los alumnos de secundaria? ¿Quién debe dar cuenta de esta omisión que ha contribuido a crear cierta confusión entre docentes y comunidad educativa nacional? Los medios han registrado el 07. 02 un titular que decía “Expertos cuestionan nuevo sistema de calificación escolar. Minedu anunció que implementación de escala de letras será gradual en secundaria. Modelo de evaluación aún no tiene normativa” (El Comercio). El día 11.02 el diario Gestión pone el siguiente titular: “Gobierno retrocede: evaluación de estudiantes de secundaria con letras será gradual” La misma nota dice que a través de una norma, se estableció que ya no sea para todos los estudiantes de secundaria, sino que sea de forma gradual, iniciando por el primer año. Que la libreta de notas de los estudiantes de secundaria se expresarán a partir de este año, en letras y ya no en calificación vigesimal, es decir, con un valor del 0 al 20 como se hacía tradicionalmente. Aquí también encontramos un cambio de opinión porque se afirma que la modificación será gradual. Finalmente, ADECOPA, (Asociación de Colegios Privados) manifestó que estaba de acuerdo con el enfoque; sin embargo, advertía que si la evaluación no es bien aplicada generará confusión y malestar en docentes, estudiantes y padres de familia (Gestión, 14.02.19). Considera, además, que migrar a este tipo de evaluación, centrado en las competencias cualitativas, demanda una capacitación a los docentes, que en el poco tiempo que queda para el inicio del año escolar es insuficiente.

El trabajo con educación secundaria se realiza con docentes de acuerdo a la especialidad de los cursos que se desarrollan y con alumnos que están transitando de la infancia a la adolescencia. La complejidad del tema ha debido demandar una propuesta muy bien fundamentada y consultada, no por consultores externos, sino con los docentes representativos de las instituciones educativas de las regiones.

Los documentos RVM 024 (Norma Técnica «Orientaciones para la Implementación del Currículo Nacional de la Educación Básica») y 025 (Norma Técnica “Disposiciones que orientan el proceso de evaluación de los aprendizajes de los estudiantes de las instituciones y programas educativos de la Educación Básica”), publicados y dados a conocer esta semana constan de unas 88 pgs. en conjunto, que versan sobre dos temas centrales: orientaciones para implementar el CNEB y disposiciones que orientan la evaluación de los aprendizajes. Si bien ambos documentos cuentan con todos los visados de diversas instancias del sector, creemos que en torno a la participación de los profesionales involucrados y responsables de desarrollar ambos procesos, ha debido consultárseles. Fondo y forma deben ajustarse a un enfoque pedagógico y didáctico pertinente. Además enriquecidos por la experiencia. Esa ha sido la política seguida históricamente. ¿Y los padres de familia? Finalmente, dejan en claro que en inicial y en primaria el proceso ha tomado por lo menos tres años para que se consolide, pero aún siguen existiendo docentes y sobre todo padres de familia que no terminan de comprender en qué consiste la evaluación cualitativa. Probablemente muchos profesores han recibido capacitación respecto al trabajo por competencias, pero el tema de la evaluación es especialmente complejo y necesita ser aplicado para comenzar a entenderlo en su real magnitud” (ibídem) ¿No tenían referencia de esta situación? ¿Por qué no se la tomó en cuenta?

NECESIDAD DE COMUNICACIÓN. En toda esta presentación de la evaluación para educación secundaria, se ha podido apreciar la falencia comunicativa de las autoridades del sector para con la comunidad, de manera especial para los docentes. Se habla para reporteros, se responde a conductores de programas y el gran ausente es quien asumirá la responsabilidad de darle vida a la norma: el/la docente.

Se trata de una medida que innovará el concepto de evaluación en el nivel secundario. ¿No era necesario crear las mejores condiciones para desarrollar la motivación de los docentes e invitar al desarrollo de su carácter creativo que contribuirá a formar de la mejor manera la personalidad de los alumnos?

En educación de manera especial, el proceso de comunicación implica una interacción entre los docentes y los alumnos. Si esto no se practica en la relación autoridades/especialistas y docentes ¿cómo se quiere mejorar el clima educativo que permita optimizar el intercambio y recreación en el desarrollo de los contenidos del proceso educativo y generar nuevos conocimientos? Por ello la comunicación en educación no puede reducirse a un proceso mecánico, donde el receptor no está pasivo, sino que construye mensajes, los reelabora de acuerdo a los esquemas que va construyendo.

En el caso que aborda el artículo consideramos que se ha procedido de manera apresurada e inadecuada. ¿Por qué anunciar tan importante medida a reporteros que cubrían otro evento, -visita del Presidente a Piura- y no hacer un acto académico separado de esta visita -importante sin duda- que permita exponer la medida educativa que mediante norma ya se tenía elaborada?

Las entrevistas sostenidas en medios de comunicación con la viceministra de educación, no han llegado a convencer. Los analistas han mostrado su inconformidad. La sensación de improvisación y la urgencia de hacer algo “novedoso” primó en el sector. Eso en educación denota falta de responsabilidad funcional y abre un flanco de nuevo roce con los docentes, esta vez con los de educación secundaria. De otro lado la normatividad (RVM 024 y RVM025) dada a conocer recién en la presente semana adiciona falta de profesionalismo y de responsabilidad en la conducción del sistema educativo nacional.

¿Costaría mucho hacer un tiraje impreso de las citadas resoluciones viceministeriales para difundirlas entre los docentes de educación secundaria a nivel nacional? ¿Se han puesto a pensar qué sucederá con los docentes de este nivel en las regiones, en las provincias y distritos que no cuenten con información? ¿Y en la selva? Nuevamente la inequidad aparece. Un paso importante y relevante en la evaluación de los aprendizajes para secundaria, tiene que “adaptarse” al nivel superior pues no se previó una estrategia que incluya la propuesta, su consulta y validación y luego su puesta en práctica. ¿En qué consistirá la “capacitación” sobre la evaluación si se da “marcha atrás” en lo ofertado, no por disconformidad, sino por falta de seriedad profesional en el tratamiento de la educación nacional? Esperemos que los documentos sean analizados por especialistas docentes y se haga pública su opinión