Date:July 12, 2018

PEN: Objetivo Estratégico 3. ¿Todos lo conocen?

Por Luis Miguel Saravia C.

1. Recordaris. En estos días la comunidad educativa ha celebrado el día del maestro. Celebraciones escolares en los colegios. Pocas celebraciones académicas en torno a una profesión que se invisibiliza cuando sus demandas son crematísticas y también académicas. Se le “ningunea” en palabras de docentes, cuando tienen que compartir mesas de trabajo con otras profesiones. Poco se reconoce al maestro como el pedagogo y el responsable de educar y enseñar a los educandos desde la infancia hasta la adolescencia. La desvaloración profesional docente proviene tal vez de una concepción de base escolar en su formación, así como de la cultura que la involucra.

Este escenario responde a la inercia de un Estado que en su política educativa de nivel superior -para la formación docente- apostó por la normatividad antes que por el desarrollo profesional de una labor que demanda vocación, compromiso y entrega. Queriendo saldar esta brecha que por quinquenios se ha mantenido, en enero de 2007 se aprobó el Proyecto Educativo Nacional, elaborado por el Consejo Nacional de Educación, y después de un largo proceso de consulta. Se eligió como cita central para que ilumine la tarea de elaboración, un texto que Jorge Basadre escribió en 1960: Materiales para otra morada. “No podemos, por cierto, curar con un solo trazo deficiencias arraigadas, satisfacer totalmente necesidades angustiosas o recuperar en uno o dos años, o en unos cuantos años, el tiempo perdido o malgastado, o no íntegramente empleado por generaciones anteriores cuyos esfuerzos constructivos, por otra parte, no debemos ni podemos desconocer sino, por el contrario, necesitamos reconocer y honrar. Urge que podamos educar, no sólo a niños, adolescentes y analfabetos adultos, sino también a nuestra opinión pública y a nuestras clases o sectores dirigentes y a éstos últimos para que comprendan y se resignen a que los problemas educativos sean estudiados, confrontados y abordados técnicamente y en forma adecuada y a largo plazo”.

Contenido, reflexión y mandato para la sociedad y sus instituciones, encierra el texto de Basadre. Sin embargo pocos han penetrado profundamente en el mensaje y el contexto del contenido del Proyecto Educativo Nacional (PEN) y menos en ponerlo en vigencia, que sin duda es un “trago amargo” para un país que se mueve en una crónica “transición democrática” y sus líderes son como promotores de feria cuando compiten por acceder al poder y gobernar.

2. El derrotero planteado sobre el maestro. La letra y contenido relacionado con el docente está en el PEN, pero falta el espíritu y voluntad de los gobernantes. No han podido insuflar al esfuerzo realizado por compatriotas especialistas e instituciones nacionales, la fuerza y coraje para plasmar un mejoramiento cualitativo en nuestra política educativa, en especial lo que se refiere al docente.

Lo expresa el titular del Objetivo Estratégico 3: “Maestros bien preparados ejercen profesionalmente la docencia”. Se plantea asegurar el desarrollo profesional docente, revalorando su papel marco de carrera pública centrada en el desempeño responsable y efectivo así como de una formación continua integral.

Este objetivo proyecta alcanzar dos resultados: 1. Sistema Integral de Formación Docente; y 2. Carrera Pública Magisterial Renovada. El PEN partía en su propuesta de las siguientes constataciones: al año 2005 habían registrado 285,847 maestros en el sistema educativo nacional. No se consideraban a los docentes de educación superior no universitaria. Anualmente, entonces, egresaban 30 mil docentes de las instituciones de formación El país requería entonces 3,100 al año para atender a los nuevos matriculados y más de 3700 para atender las plazas docentes por retiro (jubilación, cese, etc.). Una evaluación de 120 institutos superiores pedagógicos valuados por MINEDU, sólo 29 alcanzaron un «óptimo satisfactorio». Existía un desfase histórico del modelo de enseñanza que prevalece en la educación básica teniendo en consideración el desarrollo de la pedagogía; y una deficiente formación profesional, reforzaban una enseñanza en el dictado, copiado y la repetición. Otra constatación fue que un tercio de docentes desempeña su profesión sin la preparación especializada. Cifras del año 2002 evidenciaban que un 26% y 31% de primaria y secundaria, respectivamente, no cumplían la certificación académica para el nivel correspondiente. De otro lado el 90% de docentes de la zona rural deseaban ser asignados a escuelas urbanas.

Estas son algunas constataciones del diagnóstico que contiene el PEN. Frente a ello se diseñan y proponen: Resultado 1: Sistema Integral de Formación Docente acorde a los avances pedagógicos y científicos. Las prioridades educativas y la realidad del país. Propicia equipos docentes éticos, competitivos que son valorados por la sociedad y sus estudiantes. Para ello se plantea 10. Mejorar y Reestructurar los sistemas de Formación Inicial y Continua de los Profesionales de la Educación. La estrategia es: 10.1 Generar estándares claros sobre la buena docencia y acreditar instancias de formación y desarrollo profesional docente; y, 10.2. Reestructurar y fortalecer la formación docente en servicio, articulada con la formación docente inicial.

El Resultado 2 Carrera Pública Magisterial Renovada contribuye de manera eficiente al logro esperado en los resultados de Aprendizaje de los estudiantes y en el desarrollo profesional docente. Para ello se plantea Implementar una nueva carrera pública magisterial. Esta consistiría en: Evaluar a los docentes para el ingreso y permanencia en la Carrera Pública Magisterial y su asignación laboral. Vincular los asensos en incrementos salariales al desempeño profesional y a las condiciones. Promover la revalorización social de la profesión docente, en base al reconocimiento de sus buenas prácticas. (http://www.cne.gob.pe/uploads/pen-oficial.pdf)

Hoy el diagnóstico se ha enriquecido con cifras que preocupan y más aún al constatar que la inercia del gobierno se evidencia cuando se enfatiza la inversión en infraestructura antes que en la formación docente inicial y continua. ¿Por qué el propio gobierno entraba lo que debe destrabarse para hacer realidad el Objetivo Estratégico 3 del PEN? Sería necesario leer el Balance del PEN en. http://www.cne.gob.pe/uploads/publicaciones/publicacion/balance-del-pen-enero-2016-junio-2017.pdf para acercarse al problema y apreciar dónde están las trabas y elaborar un juicio crítico de los discursos y promesas de ministros y primer ministro respecto a formación docente inicial y continua.

3. Apreciaciones y perspectivas. Ha pasado el tiempo y como que el PEN ha sido echado al olvido. Ya no se escucha referirse a él cuando en política educativa se abordan temas inherentes al currículo, a la formación docente, a los materiales educativos. El énfasis puesto en la gestión, ha hecho perder la perspectiva de lo que plantea el PEN en un enfoque integral. En balances y recomendaciones que hace el Consejo Nacional de Educación se registra el desarrollo del Plan, pero percibimos que ese mismo interés no existe en las decisiones del MINEDU en el actual gobierno, sobre todo en sus dos últimos ministros.

¿Cuánto han “estudiado” el PEN las autoridades del gobierno actual y sus ministros y funcionarios de confianza y los funcionarios de línea? Se supone que sí lo conocen. Lo evidente es que no es tenido en cuenta cuando se trata de diseñar política educativa. El PEN, sus evaluaciones y recomendaciones pasaron al desván. Veamos si no el Objetivo Estratégico 3.

¿Cuál es la prioridad en la formación docente inicial y en servicio del actual gobierno? Para diseñarla es necesario leer lo aprobado como política y ejecutarlo diseñando la estrategia a partir de los diagnósticos y estudios realizados. ¿Por qué no se hace? Consideramos aventurar una respuesta: porque se prefiere hacer política clientelista de gobierno, antes que política educativa a partir de la realidad y con perspectiva de formación del ciudadano democrático y competitivo profesionalmente que el país requiere. No se piensa la educación como algo trascendente, sino con un propósito político mediocre, de coyuntura, sujeto a la inspiración del gobierno de turno, y no a los adelantos académicos que se vienen dando en la región y en el mundo. Así lo educativo se reduce a un diseño tradicional con una pintura de avanzada y palabras de moda con énfasis hoy economicista -antes sociológico y psicológico-, pero con decisiones sujetas a intereses políticamente subalternos. También lo pedagógico se ha olvidado.

La formación docente inicial y continua no viene siendo atendida como lo demanda el país. La política educativa en formación docente lleva decenios de atraso y lo poco que se hace y se hizo queda borrado por prioridades político partidarias.

Lo expuesto en el Objetivo Estratégico 3, debe ser objeto de estudio y conocimiento de todos los docentes, y de los estudiantes que se preparan para serlo en los centros de formación. ¿Se hizo el esfuerzo de difundirlo entre los docentes? Y en las instituciones de formación docente ¿se estudia este documento central para la educación nacional?

En esta conmemoración del día del maestro haría bien el MINEDU en editar con el CNE el documento: PROYECTO EDUCATIVO NACIONAL Balance y Recomendaciones. ENERO 2016 – JUNIO 2017. Puede bajarse de la siguiente dirección digital: http://www.cne.gob.pe/uploads/publicaciones/publicacion/balance-del-pen-enero-2016-junio-2017.pdf
Sería interesante que en cada institución educativa se lea y estudie este documento, en especial el referido al Objetivo Estratégico 3 (pág. 76) para que el docente de aula y sus directivos reflexionen sobre la realidad del maestro En el sector educación se vienen realizando cambios en lo referente a mejoras económicas regidas por la ley de Reforma Magisterial. ¿Cuándo llegará la real transformación de la formación inicial y continua del docente? ¿Acaso el profesional de la educación no tiene derecho a saber lo que investigadores educativos realizan y recomiendan? ¿Por qué no reflexionar con ellos sus conclusiones y recomendaciones? ¿Por qué no se le da a los docentes el diagnóstico del cual parte el MINEDU y los trabajos que realiza?

“La educación es ahora mucho más desafiante pero sigue siendo la gran promesa de mejorar nuestra vida, para hacerla más plena en el campo personal y colectivo. Y la escuela debería ser el gran laboratorio de cambios. Pero todo esto son solo buenos deseos pues en la realidad pocos son los que, en nuestro medio, se interesan realmente en el tema. La educación sigue siendo un mito que nos promete un mundo mejor. Pero no se trata de una condena eterna, sino una fuente de renovadas aspiraciones” escribió en El Comercio (04.07.18) Gonzalo Portocarrero. Existe una nueva forma de pensar la educación y la escuela, para ello debe darse a los maestros la información y los medios para actualizarse de manera pertinente y permanente. Con ello dejarán de ser “dependientes” de un sistema que los ignora. Los maestros del Perú tienen talento y talante que debe seguirse promoviendo.