Pierden las niñas

Por Teresa Tovar Samanez

Publicado originalmente en Diario Uno

El Ministro de Educación afirmó (13 mayo) que el currículo asegurará los derechos, deberes y la igualdad de oportunidades de hombres y mujeres.Frente a ello (15 mayo) las NN.UU señalaron que modificar el currículo erradicando la igualdad de género sería un retroceso que afectaría a más de 7 millones de niñas, niños y adolescentes en su derecho a una educación sin discriminación.

Imagen: SIEI México

Hemos escuchado declaraciones preocupantes en círculos oficiales. “Es un problema semántico”, “¿por qué no reemplazamos la palabra género por igualdad de oportunidades?”

La igualdad de oportunidades es importante pero insuficiente.Significa que las niñas y niños accedan al servicio educativo por igual. Pero que se matriculen no evita que sean acosadas en patios, aulas y calles. Ofrecerles que terminen su secundaria es un saludo a la bandera si se las denigra por estar embarazadas. Que estén sentadas en las carpetas junto a los niños no erradica las burlas y el escarnio (88% de burlas hacia las mujeres en aulas). El bullyng homofóbico es también una triste realidad. No sólo es cuestión de igualdad de oportunidades, sino de respeto a la dignidad de todo niño o niña al margen de su identidad sexual. La igualdad de género no sólo es acceso, sino reconocimiento, empoderamiento y erradicación de la violencia.

La acometida conservadora contra el currículo es solo la punta del iceberg. Es seguida por la ofensiva en los textos escolares. Las alarmas se encienden con las recientes consultas técnicas sobre materiales educativos. Varios textos de “comprensión lectora”que .están ya en 1,200 aulas son claramente tendenciosos e inducen a asumir ideas retrógradas, marcadas por una postura confesional. Se fomenta la idea que el sexo es un regalo de Dios para la procreación de los hijos, aceptable “dentro del santo sacramento del matrimonio”, de lo contrario es “inmoral”. Se promueve la educación sexual basada en la abstinencia y el temor de las adolescentes ante su sexualidad.

La Red Nacional de Educación de la Niña FLORECER plantea incorporar la igualdad de género en el conjunto de los procesos de aprendizaje y esto incluye tanto el currículo como los materiales, el lenguaje, la formación docente, el trato y los roles asignados a niños y niñas. Es con todo ello que hoy se educa a las niñas para ser subordinadas, sumisas, vergonzosas de su sexualidad, pasivas y resignadas a la violencia. Algunos dicen “no hay que poner en riesgo el currículo por una palabra”, pero lo que está en riesgo hoy es la vida de las niñas. Sin educación en igualdad de género, la violación, la homofobia y el feminicidio seguirán prosperando.

No es un asunto semántico. Con un retroceso del gobierno en este tema crucial perderán las niñas.