Ponerle el cascabel al pacto social

Por: Teresa Tovar Samanez

Publicado originalmente en Diario Uno

El nuevo presidente Martín Vizcarra ha colocado en la agenda central el tema educativo en su discurso presidencial. ¿Cómo hacer para que no quede solo en palabras?

La reforma educativa está inscrita en el explosivo contexto de la corrupción y en el marco estructural de un largo ciclo de reformas neoliberales. Ya no cabe una reforma light, implementada como gestión sectorial y tecnocrática. Un cambio educativo que busque trascender debe ir acompañado de un pacto social y cultural amplio y de una voluntad política que garantice el derecho universal a la calidad.

El pacto social que requerimos no solo es contra la corrupción, sino por la justicia social y la recuperación de nuestra patria. Por ello, la agenda educativa debe estar marcada por el rescate y la defensa irrestricta de derechos.

Presidente Vizcarra en visita al colegio Melitón Carvajal / Foto: Perú 21

Así como la educación superior, donde se requiere resguardar su calidad de los apetitos de lucro, hay tres temas que exigen prioridad central.

1. Tener buenos profesores. Pero esto no se va a conseguir solo evaluando. Una lógica de estrés, de exigencias a un magisterio históricamente abandonado, que no ha recibido formación idónea y trabaja con bajos salarios y en un 40%como contratado, no funciona. Es prioritario formar antes de evaluar. En Moquegua el dinero del canon minero se utilizó para capacitación docente y tecnología en los centros educativos.Esto debe plasmarse a nivel nacional: es urgente un plan nacional de formación docente.

2. Colocar en el centro a los olvidados. La educación rural es una brecha que hasta hoy no se cierra, porque no hay redistribución real de recursos. La educación intercultural bilingüe batalla desde hace muchos años y aún hay miles de niños desatendidos y faltan 14,000 docentes. La inclusión de estudiantes con discapacidad en las escuelas no ha tenido soporte suficiente y por eso las familias se han desengañado de ella. Debe aprobarse una política de educación inclusiva que garantice recursos especializados suficientes para los estudiantes incluidos y elimine las barreras materiales y pedagógicas.

3. Ni un paso atrás en las conquistas históricas. La igualdad de género está hoy amenazada por una sentencia judicial que cobija fuerzas conservadoras. Es totalmente contradictorio pretender entrar en el círculo de países desarrollados negando consensos internacionales. No se trata solo de un tema curricular o técnico. Vencer la arremetida conservadora solo será posible si instalamos en el sentido común la idea básica de que nadie puede ser discriminado por ser mujer o por tener una diferente orientación sexual.

Debemos ir más allá. Ponerle al pacto social el cascabel de la justicia.