Sexto Congreso de Educación Comparada en Buenos Aires

Por: Kenneth Delgado

Recientemente tuve la satisfacción de participar en el 6° Congreso Internacional de Educación Comparada, en la ciudad de Buenos Aires, que se llevó a cabo en la sede del Centro de Altos Estudios Universitarios de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), del 6 al 8 del presente mes, organizado por la Sociedad Argentina de Estudios Comparados en Educación (SAECE).

En el mencionado evento se abordaron diversos asuntos relacionados con la equidad y calidad de la educación, en la perspectiva de una educación inclusiva. Fue una ocasión de compartir e intercambiar informes de investigación y experiencias que atañen a la problemática educativa de nuestros países, de América Latina especialmente. Así, se trataron en 19 grupos de trabajo diversos temas de notable importancia para discutir las políticas públicas al respecto.

Kenneth Delgado, autor del post, durante su participación en Buenos Aíres

En este sentido, cabe resaltar la cuestión del aprendizaje y la docencia en la agenda del año 2030. Esta agenda implica asegurar el derecho a que no exista discriminación. Se requiere resolver las brechas de calificación de los docentes, para mejorar su eficiencia y efectividad en su labor docente. Deben estar preparados para superar las brechas de inclusión por las migraciones y el género. Por tanto, no basta que haya énfasis en el incremento de docentes calificados, en su formación inicial y continua, si no están preparados para atender la diversidad de estudiantes que tenemos.

La Agenda 2030 concuerda con la agenda de la ONU, pero existe cierta ausencia de sensibilidad al problema de la desiguadad de género y la confusión entre los términos género y sexo, que se retroalimenta con los otros problemas de la desigualdad social. Tengamos en cuenta que todavía hay 31 millones de niñas sin escolarizar y que de los 781 millones de analfabetos en el mundo (set. 2014) dos tercios son mujeres, según informe de UNESCO.

Las declaraciones de EPT desde Jomtien (1990) hasta Incheon (2015), pasando por Dakar 2000, nos hace percibir muchas declaraciones pero al mismo tiempo también nos permite constatar que se ha avanzado poco desde los años 70, pese al Proyecto principal para América Latina y El Caribe, desde 1981 al año 2000. En educación el futuro es hoy, pero hay que actuar en la construcción de ese futuro. El neoliberalismo ha fracasado en esto. Se ha construido un modelo de simulación (MDS) para los distintos sistemas educativos, pero democratizar la educación supone democratizar la sociedad.

En esta Era de la Información, democratizar la educación en el aula nos obliga a pensar que el trabajo pedagógico no consiste en transmitir saberes sino, más bien, conseguir empoderar a los estudiantes para que sean capaces de gestionar el saber. No debemos pretender estandarizar ni masificar, porque la sociedad va hacia lo diverso, hacia la personalización.  Sería interesante conocer más acerca de los casos de Canadá y Finlandia, que han avanzado bastante en este sentido en la educación básica y, en el caso de la educación superior, construyamos un Espacio Latinoamericano de Educación Superior, similar a lo que ya existe en Europa con el Espacio Europeo de Educación Superior.

Haber participado en este evento, representando al país y a Foro Educativo, nos abre posibilidades de reflexionar sobre la problemática educativa que acontece en la región y encontrar semejanzas y diferencias con la realidad que atraviesa nuestro país. Así mismo, para estar mejor informados para orientarnos a nuestro propósito institucional de influir en las políticas educativas, en la perspectiva de buscar calidad educativa pero también equidad e inclusión.