Date:May 29, 2018

Un país con memoria es un país con futuro

Por: Luis Miguel Saravia

1. Hechos y estilos. Acontecimientos de coyuntura, muy comunes en el país hacen pasar de la euforia y algarabía, al enfrentamiento con quienes se sienten marginados por hechos, recuerdos y actitudes. Indicios de un país que Luis Alberto Sánchez describió como el retrato de un país adolescente. “Adolescente” -pero ¿hasta cuándo?- palabreja acuñada y repetida en el siglo pasado tratando de justificar nuestra permanente crisis de un adolescente en busca de identidad.

La permanente arritmia de nuestra democracia y la carencia de madurez de nuestra vida civil, no ha permitido forjar un país que apuesta por el desarrollo, por los derechos de las personas, por el respeto al otro, por la solidaridad, equidad en la vida cotidiana, sino todo lo contrario. Se cree que en la confrontación, no de ideas, sino de estilos, está la llamada gobernanza. En pleno siglo XXI se sigue gobernando como a inicios del siglo XX.

Nos sigue haciendo daño esta manera de pensar y sentir país por una clase dirigente que se refugia en formas y maneras autoritarias, oscurantistas, tratando de ocultar lo evidente y queriendo estandarizar una percepción sui géneris de la historia patria. Lo hemos visto en estos días frente al caso de la pantomima montada por el general Donayre. Ya se sabe cómo fue la historia y cómo se encamina. Sería importante leer el artículo Castración mental del psicólogo Jorge Bruce.  Ante lo hecho ni una palabra de las principales autoridades del país, incluido el presidente de la república y una actuación lamentable de la ministra de cultura. Como en las mejores épocas de fin de siglo, el “tira dedo” ha sido la defensa y han encontrado la causal para abrirle investigación a quien hizo el favor de ser guía, sin serlo, en deferencia a los visitantes. Para completar la farsa se ha remitido el material grabado a la DIRCOTE para que analice su contenido y juzgar si existe con la apología del terrorismo, como lo denuncia la falsa víctima de las FARC. Así está el país. Vivimos en una democracia que quiere ser cooptada por el autoritarismo. Pareciera que tener memoria perturba a muchos.

Cerámica ayacuchana que refleja la violencia vivida durante la época del terrorismo. Parte de la muestra del Lugar de la Memoria / Foto: Spacio Libre

2. ¿Cuál es el discurso oficial sobre la memoria? Está escrito, lejos de las disputas ideológicas y partidarias. Dos libros deberían servir de lectura obligada de quienes se dicen autoridades del país. Uno: El Informe de la Verdad y Reconciliación, libro que ofrece una explicación coherente de la guerra desatada por Sendero Luminoso y el MRTA. Dos: En honor a la verdad libro organizado por la Comisión Permanente de Historia del Ejército del Perú, sobre su participación sobre la lucha contra el terrorismo.

Antonio Zapata, historiador, en la revista Argumentos Nº 2 de Mayo 2012, expresa:

“Este libro ofrece una explicación coherente de la guerra desatada por Sendero Luminoso y el MRTA. Para comenzar, razona una cronología que le permite marcar los acontecimientos decisivos que definieron el rumbo de las cosas. Según su interpretación, hubo cinco etapas, que comienzan con la proclamación de la guerra por las organizaciones terroristas y concluyen en el aprovechamiento político de la victoria por parte de elementos no militares, en indirecta alusión al gobierno de Alberto Fujimori. Al medio se halla un capítulo decisivo, donde analiza el viraje estratégico que llevó a la victoria del Estado.”

Sofía Macher en la reflexión final de su artículo Reflexiones sobre la comisión de la Verdad y Reconciliación en el Perú escribe:

“En los esfuerzos por crear una memoria colectiva sobre hechos que destruyeron la convivencia pacífica, las Comisiones de la Verdad representan solo los primeros pasos de un largo proceso. Es menester continuar estableciendo hitos y fijando estándares arraigados en valores democráticos, cimentando así instituciones que hagan efectiva la opción por el dialogo y el entendimiento. Por mi experiencia, puedo decir que la construcción de la convivencia en armonía está muy lejos de ser un episodio. También puedo decir que el primer paso que se dé, o el décimo o el trigésimo, con todo lo positivo que significan, no consagran un camino ininterrumpido o incuestionado hacia esa convivencia. Los procesos que se construyen en libertad y con la participación de todos los concernidos, siempre tendrán el desafío de lograr que prevalezca la razón y la paz. Pero son a la vez, un desafío ineludible y una justificada esperanza.”

¿Cuesta mucho respetar las percepciones de unos y otros, habitantes del mismo país, diverso e intercultural?

3. ¿Cómo enseñar la historia auténtica y no ser denunciado en el intento? La enseñanza de la historia es indispensable para el conocimiento del ser humano viviendo en sociedad. Enrique Florescano (México, Nexos, 1999) nos dice citando a Eric Hobsbwaum (On History. Weidenfeld and Nicholson. Londres, 1997, )

“Enseñamos a nuestros descendientes la historia propia y la de otros pueblos para hacerlos conscientes de que son parte de la gran corriente de la historia humana, de un proceso que se inició hace miles de años y por el que han transitado pueblos y civilizaciones distintos a los nuestros. Enseñamos el pasado porque somos conscientes de que el “pasado fue el modelo para el presente y el futuro”. En cierta manera, el conocimiento del pasado es la clave del “código genético por el cual cada generación reproduce sus sucesores y ordena sus relaciones. De ahí la significación de lo viejo, que representa la sabiduría no sólo en términos de una larga experiencia acumulada, sino la memoria de cómo eran las cosas, cómo fueron hechas y, por lo tanto, de cómo deberían hacerse”.

Dibujos hechos por personas que sufrieron la violencia entre los años 1980 – 2000. Parte de la muestra del Lugar de la Memoria / Foto: Spacio Libre

Los docentes en las instituciones educativas al abordar temas de nuestra historia nacional deberían tener presente el desarrollo histórico de los pueblos y la temporalidad que permita ubicar nuestra propia circunstancia histórica. Esto permitirá preparar y ubicar a los niños y jóvenes para vivir en sociedad: Las nuevas generaciones están obligadas a vivir el presente a partir del pasado que ha construido y enriquece el presente. Cada generación tenemos el derecho de actuar en el presente a partir del conocimiento que brinda el análisis de la experiencia pasada. Enseñar la historia a los niños y jóvenes es darles la oportunidad de tener una visión del mundo y una memoria social. Allí comparte una historia común con un grupo concreto de gente. Esto es clave para creer y mantener una identidad colectiva e individual. Debe utilizarse diversos métodos activos relacionados al estudio y orígenes familiares y sociales. Estos métodos y actividades deberían ser enriquecidos con historia de la localidad, de la región. Forman la base del patrimonio cultural que debemos recuperar, preservar y desarrollar, pues permitirá que se encuentre la identidad propia del ciudadano que se fundamenta en la apropiación del patrimonio heredado y transferido. Sumado a esto debería hacerse desde un enfoque intercultural.

De otro lado, tener presente que los conocimientos deben ser revisados y enriquecidos de manera permanente. Lo que hoy conocemos puede ser enaltecido por otros testimonios, hasta la fecha desconocidos, como el caso de las víctimas del VRAEM (ver grabación de Sodomco del 24.05.18 a partir del minuto 31.41)

Quienes se oponen a cultivar la memoria del país ignoran que el estudio de la historia debería aceptar que el conocimiento de los hechos y su recuerdo es un proceso en constante renovación, y estimula el sentido crítico y el espíritu de observación, en la persona y en los estudiantes en formación. También estimula la capacidad crítica del análisis, la curiosidad que no sabe de dogmas, ocultamientos ni autoritarismos ni censuras.

Es tarea de la educación enseñar a los educandos no solo a contemplar lo sucedido sino a leer, identificar los hechos y situarlos en su contexto histórico. Esto permitirá reconocer e identificar y nombrar y reconstruir más tarde aquello que tenga sentido y explique el porqué de la situación vivida. Con ello se ejerce el juicio crítico y el razonamiento.

4. El LUM y la educación de la ciudadanía. En estos días se ha desatado una arremetida contra el Lugar de la memoria, la tolerancia y la inclusión social. Los artículos que acompañan esta colaboración ilustran lo que significa esta institución; y cómo existen en el país, personas con poder e inmunidad, que quieren “reescribir” desde su perspectiva la historia que hemos vivido en las décadas de los 80 y 90, primero en la zona andina, luego la capital y otros lugares del país. Existe en educación el quehacer del aprendizaje, la comprensión lectora y animar el saber a través de instrumentos -materiales educativos- para ello. Los ciudadanos y ciudadanas con estos saberes, podemos mejorarnos unos a otros, como recuerda Fernando Savater en El valor de la verdad (Instituto de Estudios Educativos y Sindicales de América, México. 1997.). Se querría desencadenar una campaña para silenciar hechos y protagonistas de esas épocas de finales de siglo XX.

El surgimiento de una campaña de negacionismo e indiferencia, para que en la escuela no se ilustre sobre los hechos a los hijos de los ciudadanos que fueron testigos de lo sucedido en aquellas décadas, es una espada de Damocles. La información histórica de nuestro país no se puede estandarizar y hacerla light, para no confrontar ni exacerbar. ¿Por qué se pide el silencio en educación nacional como si allí no se conservara la memoria de quienes sufrieron en sí, en sus familiares, agresiones y dolor? La memoria conserva las formas y maneras cómo se realizaron los tormentos, el maltrato, sus características y sus secuelas. ¿Es un peligro? ¿Para quién?

Testimonios en video de las víctimas de la violencia política / Foto: Spacio Libre

El conocimiento de los hechos debería ser parte del apoyo a la formación cívica de los niños y jóvenes. Es parte del conocimiento de los principales procesos históricos que se comprometieron con su desarrollo y la diversidad del país. ¿Cómo comprender que somos un país intercultural y conocer mejor las inequidades? ¿Cómo aprender a ser solidarios en nuestro país hoy? ¿Cómo hacer que las palabras se concreten en la realidad? ¿Cómo volver a creer en las instituciones que deben defendernos como ciudadanos por ser nuestro derecho?

Es un derecho que debemos desarrollar para comprender la realidad social del país y poder acceder a los materiales básicos de información para comprenderlo. ¿Qué enfoque se le quiere dar a la enseñanza de historia de nuestra patria? ¿Cómo preparar a niños y jóvenes a que piensen bien, a discernir con propiedad y saber utilizar el conocimiento aprendido? ¿Cómo preparar a los niños y jóvenes para que sean activos, participativos y creativos?

Lo que viene sucediendo con el Lugar de la memoria, pareciera que es una pesadilla. Sentir que existen conciudadanos con poder que tratan de desmerecer la memoria, es una afrenta a las víctimas y a todo el país. Queda mucho trabajo por hacer, para perder tiempo en denuncias que no tienen mayor sustento. No olvidar que un país con futuro es un país con memoria. Los tiempos que vivimos son de urgencia.

Recordemos: “Los viejos amores que no están / La ilusión de los que perdieron / Todas las promesas que se van / Y los que en cualquier guerra se cayeron / Todo está guardado en la memoria / Sueño de la vida y de la historia” (La memoria León Gieco). Somos un país con memoria y tenemos derecho a saber y recordar qué sucedió, qué pasó a familiares desaparecidos y por qué. )

Lecturas.

Ministerio de Cultura se pronuncia sobre video grabado en el Lugar de la Memoria (17.05) 

Frentes amplios y pelucas estrechas, por Marco Sifuentes. (18.05) 

El Lugar de la Antimemoria, por Andrés Calderón. (212.05) 

Una memoria que perturbe de verdad: Augusto Álvarez Rodrich (22.05) 

El terruquismo hitérico II Rocío Silva Santisteban. (22.05)

La brutalidad de la antimemoria, por Juan Carlos Tafur. (22.05) 

Revista Ser. Omar Rosel. 2018-05-24 . ENTREVISTA No pueden impedirnos contar la historia que hemos vivido. 

Llora la memoria. Javier Corcuera. LA MULA, 27 de mayo 2018. 

ENTREVISTA A José Carlos Agüero. “Tal vez la reconciliación no es el camino”.