Una reflexión oportuna: Crisis del Aprendizaje (II)

Nota breve: el presente artículo contiene  la parte conclusiva de Mensajes Principales. APRENDER para hacer realidad la promesa de la educación en el Informe sobre el Desarrollo Mundial 2018.

La primera parte de esta entrega, la pueden leer aquí.

Por: Luis Miguel Saravia

  1. De la crisis a las oportunidades. Einstein hablaba de la crisis como una oportunidad, puede ocurrirle a las personas, a instituciones, a organizaciones o a los países, porque trae progresos, transformaciones. Reflexionaba Einsten que los grandes descubrimientos y estrategias surgen de la angustia, de la urgencia por resolverlos. Esta reflexión también podría ser aplicable a la educación sobre la crisis del aprendizaje.

 Ante el Informe publicado, empiezan a surgir críticas fruto de posiciones aferradas a concepciones tradicionales o a tendencias que se alejan de la reflexión pedagógica y de las políticas educativas de los países de la región, con sus características y diversidades. Respetables, sin duda, pero carentes de sustento académico ponderado sin atender la realidad. Anuncian hacerlo en adelante.

Plantear problemas en educación y evidenciar la crisis se vuelve una llamada de atención sobre las medidas que se toman en la perspectiva de paradigmas elaborados frente  a situaciones propias de un sistema mundial que desea alinear las medidas económicas y los recursos para alcanzar una preparación eficiente de las nuevas generaciones. Se trata de preservar el modelo económico, en menoscabo de derechos adquiridos relacionados a la persona y sus intereses. Esa tensión alimenta el diseño de nuevos abordajes de los problemas y sus soluciones. En el caso de la educación, la crisis del aprendizaje.

PISA es el gran marco referente que se utiliza, pero en cada país, además, se han creado otras formas y modalidades, Por ejemplo en el nuestro se ha creado la ECE (evaluación censal de estudiantes), con la finalidad de conocer en qué medida los estudiantes logran los aprendizajes esperados para su grado. El Ministerio de Educación cuenta con la Oficina de Medición de la Calidad de loa Aprendizajes (UMC), que es la instancia técnica responsable de diseñar e implementar evaluaciones de logros de aprendizaje. Los informes publicados en el presente año nos dicen cómo esta oficina técnica no sólo diseña instrumentos, los aplica, sino además, reflexiona sobre los resultados y produce conocimientos que deberían nutrir la política educativa a desarrollar en el país, tanto para la educación de alumnos como en la formación de futuros docentes y ser conocidos y discutidos con los docentes en ejercicio.

Señalaré dos publicaciones del presente año: Informe de resultados de la Evaluación Censal de Estudiantes 2007-2015  y  ¿Qué sucede con los aprendizajes en la transición de primaria a secundaria? Una mirada desde la equidad y la eficacia escolar diferenciada. Sin duda poco conocidas, pero muy importantes para quienes se preocupan por la educación nacional, sus dificultades y sus avances. ¿Los directores y docentes las conocen? No basta compartir resultados de los censos de aprendizaje, sino debería acompañarse la lectura con reflexiones teóricas que los especialistas redactan y comparten. Estas deberían ser inspiradoras de mejores conocimientos y formas para una preparación adecuada de los procesos enseñanza-aprendizaje. ¿Con ello no se contribuiría a acortar la brecha de la crisis del aprendizaje?

Tematica de Profesora en sala de clases.

  1. Tres medidas de política para abordar la crisis. De lo planteado en la primera parte del informe, se sugieren tres medidas a seguir y que responden a tres ejes extraídos de experiencias exitosas: aprender; basar en evidencias; y construir coaliciones.

 Aprender más sobre el nivel de aprendizaje, para que su mejora sea un objetivo formal y medible. Tenemos una cultura superficial para saber cómo se dan los procesos básicos en la mente del ser humano para su adquisición o elaboración y su utilización, cómo opera en el aprendizaje la comprensión o construcción de significados en el educando. ¿Cómo interviene el docente en este proceso de colaborar con el alumno en sus actividades cognitivas de aprender más y mejor? El estudio del desarrollo del principio de la  didáctica del que se derivan o al que están subordinados los demás principios y no sólo de la técnica, puede ir logrando la mejora en el aprendizaje. En este proceso intervienen diversos factores de índole psicológica importante para el docente, pues le servirá para prestar al alumno una ayuda eficiente para el procesamiento de la información y el logro del aprendizaje significativo. Esto se logra mediante la medición de aprendizajes confiables y válidos del desempeño escolar, los procesos de mejora, para que las familias y la comunidad en su conjunto tengan la información oportuna. Esta es la razón por la que es necesario que el sistema educativo cuente con un sistema de medición del aprendizaje que acompañe su proceso. La OCDE nos dice que Medidas más precisas y confiables aumentan la confianza que los actores del sistema educativo, incluyendo a directores y docentes, depositan en evaluaciones y políticas educativas. Los indicadores de valor agregado también son una herramienta importante para identificar buenas prácticas en el sistema educativo” (OCDE (2011), La medición del aprendizaje de los alumnos: Mejores prácticas para evaluar el valor agregado de las escuelas, OECD Publishing.) ¿Se tienen en cuenta estas recomendaciones y sugerencias en nuestro sistema educativo? Sería bueno saberlo y compartirlo.

Basar el diseño de políticas en la evidencia para lograr que las escuelas estén al servicio del aprendizaje de los estudiantes. Es la segunda medida sugerida. Las buenas escuelas son aquellas que establecen sólidas relaciones entre la enseñanza y el aprendizaje en el aula. Las innovaciones que practican los educadores y el aporte de las neurociencias permiten conocer cómo se fomenta el aprendizaje entre los estudiantes. Sin embargo se siguen manteniendo las diferencias y brechas entre las escuelas. Por ello se recomienda promover las siguientes áreas fundamentales:

-Estudiantes preparados: mediante el desarrollo físico y cerebral resultado de una buena nutrición y estimulación temprana, para que los niños sin importar su educación inicial, estén en condiciones de aprender.

– Docentes capacitados y motivados: es necesario incidir en la elección de personas talentosas para la formación docente, garantizándoles una formación específica,  constante y reforzada con asesores, en lugar de recurrir a métodos ineficaces, que son los más comunes, como la capacitación masiva o en línea.

– Insumos y gestión centrados en la enseñanza y el aprendizaje. Contando con la utilización de la tecnología debería fortalecerse la capacidad de gestión y las cualidades de los directores de escuela.

Construir condiciones y alinear a los actores para que todo el sistema favorezca el aprendizaje. Es la tercera recomendación que debería cumplir determinadas condiciones:

  • Contar con objetivos centrales ajustados al proceso enseñanza-aprendizaje. De lo contrario es poco probable que se dé el desarrollo del aprendizaje, si no, se convierten en un “pretexto” político para alcanzar otros fines.
  • Alcanzar mejores aprendizaje -a pesar de no contar con los recursos-, pero adoptando las siguientes medidas:
  • Presentar información e indicadores públicos y transparentes que tengan relevancia política con relación al aprendizaje
  • Promover alianzas para reorientar los incentivos políticos hacia el aprendizaje para todos
  • Utilizar enfoques innovadores y adaptativos para determinar cuál es la estrategia más adecuada a su contexto y circunstancia.

Estas medidas de política pueden lograrse siempre y cuando haya coherencia y se alinee en torno al aprendizaje y que garanticen que las inversiones en educación  sean  redituables. Aún es débil la relación  entre gasto público y resultados de aprendizaje. Se requiere el diseño de políticas adecuadas para obtener beneficios. Por eso el financiamiento de la educación, sumado a las medidas descritas, ayudarían a que los sistemas superen la situación de equilibrio con el bajo nivel de aprendizaje en que se encuentra y superar las oportunidades. Las exigencias de hoy  -impulsar el crecimiento y preparar a las personas para la vida y el trabajo- son habilidades y competencias que se adquieren en la formación y no sólo en los años que pasan en la institución educativa.

Requerimos reformas que fortalezcan el aprendizaje, pues permitirán cosechar los múltiples beneficios que genera la educación. Sumado a esto los cambios tecnológicos, hacen que las habilidades y competencias básicas sean más importantes, pues permiten a los trabajadores y ciudadanos adaptarse rápidamente a las nuevas oportunidades. Sólo así se podrá hacer realidad la promesa de la educación

  1. Recomendaciones finales. No tienen la certeza de una receta para solucionar situaciones críticas. Son para aquellos sistemas que se encuentran en procesos de reformas e innovación y que cuentan con un valor agregado que puede apoyar los esfuerzos que se realizan: * debería hacerse un esfuerzo en todos los niveles del sistema educativo que permita identificar los aspectos de mayor y menor desempeño; * analizar “lo que funciona” en los procesos de mejora escolar; * establecer un sistema de rendición de cuentas más transparente y equitativo que sirva de base para el diseño de incentivos que permita elevar el desempeño escolar; diseñar y desarrollar un sistema de información que permita a las instituciones educativas analizar y evaluar su desempeño y fortalecer el sistema de evaluación; hacer realidad la eficacia y equidad en la asignación de docentes, de materiales y presupuesto, dirigidos a las zonas críticas que lo demanden por necesidad;                   * atender a las desigualdades socioeconómicas crónicas y perniciosas ocultas en el ámbito escolar, con medidas de desempeño indiscriminadas, inequitativas e imprecisas. (OCDE (2011), La medición del aprendizaje de los alumnos: Mejores prácticas para evaluar el valor agregado de las escuelas, OECD Publishing).

Análisis y reflexiones, que deberían permitir a directivos y docentes, con autoridades locales, regionales y nacionales, tomar decisiones importantes y decididas para que el aprendizaje de los alumnos de todos los niveles sea realidad. Los estudiantes están a la espera de la oportunidad y a la palabra y acción del docente para despertar sus cualidades, y construir nuevos conocimientos y planteamientos en el campo del saber. ¿Llegará el día que se pueda realizar esta utopía? Depende de los profesionales de la educación, genuinos pedagogos; de autoridades elegidas por su saber y compromiso y de políticos que de veras quieran hacer de la educación un estandarte para fortalecer el conocimiento y el saber de los estudiantes y aportar al desarrollo de la localidad, la región y del país. Si damos estos pasos nos acercamos a la utopía, pero ella se alejará y nos planteará nuevos retos que se resuelven con ciencia, conocimiento y construcción de políticas educativas eficaces, equitativas, solidarias que tengan como enfoque la diversidad e interculturalidad. De esa manera se responderá con un modelo educativo ceñido a nuestras demandas y valores.