06
MAR
2017

Redes pedagógicas: concluyendo

1. Un punto que es inicio. Hemos desarrollado en sucesivas entregas el tema de redes pedagógicas, por ser una herramienta esencial que contribuye al desarrollo profesional del docente y porque contribuye de manera sostenida a la mejora de la educación nacional. El trabajo del docente es silencioso, permanente, cuasi solitario, pero debe ser articulado a los cambios que se vienen dando en la sociedad y las exigencias de las nuevas generaciones de alumnos y en un país diverso e intercultural.
Esta entrega marca el fin del tema redes, pero es el inicio para abordar otros contenidos relacionados con la buena educación que se merece la sociedad peruana y en especial los docentes del país, tanto los de aula como aquellos que dirigen las instituciones educativas.
El momento actual nos exige a los docentes estar “enredados” en el quehacer educativo (contenidos, currículo, gestión educativa, formación permanente y otros relacionados). Establecer una red implica hacerla “vibrar” con las preocupaciones cotidianas del aula, de las instituciones educativas, y del desarrollo profesional del docente. La red permite innovar la forma de autoeducarse, la forma de enriquecer el acervo pedagógico del docente y de la cultura en general.
2. Algunos temas de conclusión. Las redes han demostrado, en estos años, que son una forma importante e interesante para convocar, reunir y socializar temas centrales del debate educativo. Sin embargo la etapa de “promoción” de esta forma de organización para autocapacitación debe ser revisada, repensada, renovada y actualizada. El tiempo que ha pasado demanda replantearse el trabajo en redes asumiendo el reto de organizar una red local entre pares de una misma institución, desarrollar líneas de trabajo e intercomunicación entre los participantes e instituciones de otras regiones, elegir un tema, estudiarlo, investigarlo, profundizarlo mediante la organización de un foro temático en donde se planteen hipótesis de trabajo y discusión en la red local, luego regional y posteriormente nacional.
Partir de un fortalecimiento de la red local es dar un paso adelante en el desarrollo profesional. Esto implica recorrer las pistas de la información y ponerse en contacto con otras experiencias de docentes, para compartir los avances y dificultades entre pares.
En cada institución los docentes de nivel o grado podrían crear y organizar una red temática. El equipo de docentes debería imprimir a su labor una orientación determinada en función de los principios, los procedimientos, los instrumentos y herramientas que aplique.
No debe olvidarse que la creación de redes desde la perspectiva de la formación docente debe tratar de fomentar la colaboración entre las instituciones formadoras.. En la red no existen jerarquías, pero sí equidad, igualdad, voluntad de transformación y mejora. Supone realizar en común, el diseño de lo que se pretende alcanzar, acordar la metodología, discutir y evaluar en común el proceso y los resultados.
En el campo de los contenidos, los educadores podrían impulsar la conformación de redes de estudio, de investigación. Esto debería estar acorde con la renovación del repertorio de temas a trabajar. Existen en los repositorios de las instituciones educativas y a nivel de facultades de educación e institutos pedagógicos documentos claves que deben conocerse, estudiarse y repensarse desde nuestra realidad. Por ejemplo La Conferencia Mundial sobre Educación para Todos (Jomtien, 1990); la Cumbre Mundial a favor de la Infancia (setiembre 1990); la Cumbre Mundial para el Desarrollo Social (Copenhague, marzo, 1995), y otros de este siglo que han reconocido a la educación el papel central para reducir la pobreza, promover el ejercicio ciudadano, proteger a los grupos de mayor vulnerabilidad social y promover mayor equidad.
3. La red y su aporte a la construcción de un discurso educativo. Esta herramienta pedagógica en manos del docente, sirve para ir construyendo y enriqueciendo el discurso pedagógico que da identidad a la institución educativa. La selección de contenidos, el enfoque en su análisis y abordaje permitirá, enhebrando desde distintas vertientes lo que será el tratamiento del conocimiento y su asimilación en el proceso enseñanza-aprendizaje.
La red permite beber desde diversas fuentes, determinados temas, abordar problemas, diseñar protocolos de investigación y otros elementos que se requieren en la construcción del propio discurso, conocimiento y saberes.
Trabajar en red permitirá interpelarse sobre la educación y la política educativa que se imparte y si ésta es la que se requiere y acompaña el proceso de descentralización del país y cómo se vive en cada localidad, en cada región. Permitirá constatar que es distinta a la percepción que se tiene desde la capital.
Interactuar en la red permite, además, prefigurar diseños para el desarrollo de funciones a futuro que generen capacidad de abstracción, desarrollo de un pensamiento crítico, sistémico, complejo e interrelacionado, desarrollar la capacidad de experimentación y de colaboración entre pares. La red vibrando empieza a aportar desde distintas dimensiones y niveles de experiencias y propuestas, poniéndolas en colectivo para su análisis, réplica, e inspirando innovaciones educativas. En este sentido la red desencadena procesos que a su vez generan nuevas formas de abordar los temas y problemas educativos. Por ello deberíamos promoverla y animarla aprovechando cómo las nuevas herramientas tecnológicas nos ofrecen nuevas oportunidades.
Finalmente recordemos lo que José María Turuquet, escribió en su artículo “¿Educación en Red? (INED, 21, 2015) La red se forma en el momento del diálogo entre los que han leído y han imaginado. En lo que saben unos y otros y se intercambian. En cómo se articula todo eso con lo que el profe dijo. En que cada cual es especialista de algo sin saberlo todo. En que el grupo sabe más. En que todos se nutren del saber total.” Crear y mantener viva una red es una responsabilidad enorme, que aún no se asume plenamente desarrollando las propias capacidades pedagógicas. Es hora de confiar más en el docente y su desarrollo profesional y no en una tutoría que se le brinda solamente. Dejémoslos desempeñarse y valoremos sus logros, aportes y alcances. Ellos son los protagonistas en plantar y cuidar la buen educación (05.03.17)