27
FEB
2017

Refundación educativa en tiempos de cólera

La educación ha sido puntal en el desarrollo de Finlandia y ocupa los primeros lugares en PISA, pese a tener un sistema sin cursos, tareas ni pruebas estandarizadas. La Embajada de Finlandia y la Cámara de Comercio organizaron un foro con expertos finlandeses y, desde la experiencia peruana, hay 5 aspectos que nos llaman la atención y se constituyen en desafíos:
RECURSOS. Finlandia no tenía muchos recursos naturales por no decir casi ninguno y por ello centró su mira en las personas como cimiento. Perú en cambio posee una megadiversidad natural y cultural inmensa que aún no es capaz de potenciar educativamente.
EQUIDAD. El sustento en Finlandia fue un pacto nacional por la educación que el Perú sólo ha firmado en el papel. En Finlandia el 95% prefiere la educación pública porque es de primera mientras que acá se ha precarizado aún en la época de vacas gordas y el MINEDU es una cartera que se rifa o negocia a la hora de la designación de ministros.
CONFIANZA. En Finlandia se da por sentado la idoneidad de la gestión educativa, se confía en los maestros como profesionales y en los niños como seres creativos. En el Perú no hay palabra más destruida que la confianza. Se ha precarizado la docencia ocasionando irrespeto a los maestros; mientras que la confianza en las instituciones y en la Iglesia se derrumba en medio de escándalos de pedofilia y corrupción. Hoy educación y reconstrucción del tejido moral deben ir juntos.
DISFRUTE. La felicidad, el juego, la exploración y el movimiento están en el centro de la pedagogía finlandesa. Precisamente todo aquello que en el Perú se está asfixiando por un sistema desquiciado que ha perdido la brújula y solo mira las evaluaciones de rendimiento. Estas, en lugar de ser muestrales e informativas, se implantan como censales y reducen la enseñanza a dos áreas, a la par que expropian a niños y maestros del placer del aprendizaje.
CONTEXTO. La educación finlandesa se piensa y construye con gran autonomía y flexibilidad en cada región y localidad, con un enfoque sociocultural basado en problemas. En el Perú aún estamos presos de formatos rígidos y contenidos fragmentados, instituidos vía una descentralización educativa débil y agujereada por la corrupción.
Otra educación es posible… y urgente para refundar nuestra visión de país.