14
JAN
2017

Señor Presidente: evite que cientos de docentes de las universidades públicas cesen automáticamente al cumplir 70 años de edad

Hay que suprimir el cuarto párrafo del artículo 84 de la ley 30220, Ley Universitaria
La SENTENCIA del Tribunal Constitucional de fecha 10 de noviembre de 2015 declaró infundadas todas las demandas de inconstitucionalidad de un conjunto de artículos de la Ley Universitaria, entre ellos el artículo 84, cuyo cuarto párrafo establece:
“Artículo 84. Periodo de evaluación para el nombramiento y cese de los profesores ordinarios.
La edad máxima para el ejercicio de la docencia en la universidad pública es setenta años. Pasada esta edad solo podrán ejercer la docencia bajo la condición de docentes extraordinarios y no podrán ocupar cargo administrativo.”
En la SENTENCIA el Tribunal Constitucional expresa:
“255. Estando a lo expuesto, se puede concluir que la medida adoptada constituye el ejercicio de una potestad del legislador que permite realizar una finalidad constitucionalmente legítima sin que se revele como desproporcionada por cuanto la ley no veda la posibilidad de que continúe realizando la actividad”.
Sin embargo, la constitucionalidad del párrafo cuarto del artículo 84 de la Ley Universitaria no significa que sea intocable. Se aprobó por ley ordinaria y por ley ordinaria puede ser suprimido.
Tal modificación se justifica ampliamente en la fundamentación de los votos singulares de los magistrados Miranda Canales (todo el texto) y Ernesto Blume Fortini (fundamentos 9.1 al 9.5, 11.16 y 11.17).
El Magistrado Miranda Canales deja constancia, en el primer párrafo de su voto singular, lo siguiente:
“Con el debido respeto por mis colegas debo emitir el presente voto singular en virtud de que, al momento de la votación, el suscrito, junto con los magistrados Blume, Ramos y Espinosa-Saldaña, votamos en contra de lo propuesto en el proyecto firmado en mayoría respecto de lo referido a la edad máxima para ejercer la docencia (…)”
[Esto quiere decir que de los cinco Magistrados firmantes de la Sentencia, tres (Miranda Canales, Ramos y Espinoza Saldaña) votaron en contra de fijar la edad máxima para ejercer la docencia]
El Magistrado Miranda Canales en su voto singular expresa:
“ (…) la edad, por sí misma, no constituye el único criterio adecuado para evaluar el rendimiento de un docente universitario, puesto que la calidad de la enseñanza no necesariamente, está relacionada con la edad del docente” [Fundamento 4].
Y el Magistrado Ernesto Blume Fortini:
“Ya en anterior oportunidad (mi voto singular en el Expediente N° 0021- 2012-PI/TC) me he pronunciado en el sentido de cuestionar aquellas normas que establecen requisitos para el ejercicio docente en función de la edad”. [Fundamento 9.1]
“ (…) obligar a que un docente se retire únicamente en función de la edad que tiene constituye un despropósito y sobre todo un acto contrario a lo dispuesto en el inciso 2 del artículo 2° de la Constitución” [Fundamento 9.2]